Masonería Filosófica del Rito de
York de la República del Perú
LA PERSONA
QUE
NO ESTÁ EN PAZ CONSIGO MISMA, SERÁ UNA PERSONA EN GUERRA CON EL MUNDO ENTERO.
MAHATMA
GANDHI
HISTORIA
DE
LA MASONERIA
Dejando a un lado muchos y muy
antiguos antecedentes históricos de la masonería, oscuros e inconexos, señalaremos
aquí que la masonería surgió de las corporaciones de obreros de la construcción
en
la Edad Media.
Los canteros alemanes y los constructores ingleses de esos tiempos no constituían
únicamente asociaciones de oficios (guildos), sino verdaderas hermandades en
donde se enseñaba y ejercitaba una teoría secreta de sus respectivas artes y
oficios. Muchos autores han probado que los masones no han inventado su liturgia
y sus símbolos, y que tampoco los han copiado de otras sociedades secretas
arcaicas, sino que les han sido trasmitidos, por sucesión directa, de las
sociedades gremiales de que proceden.
Se pretende que la masonería es
tan antigua que ya existía y se practicaba en las pirámides de Egipto, en los
templos de
la India
, en las cavernas de los Esenios, en las criptas secretas de los Mayas, en
la Academia
de Pitágoras y en muchas otras sociedades iniciáticas de muy remota antigüedad.
Las semejanzas, reales o imaginadas, con los ritos y ceremonias que se llevaban
a cabo en esos remotos tiempos, demuestran que la masonería llena una íntima
necesidad del espíritu humano, cual es
la de buscar la superación personal y encauzar las potencialidades individuales
hacia el bien común. No es pues, la lógica de las técnicas y métodos
que son más eficaces para lograr la evolución interna en el hombre. Que estas
técnicas no hayan variado grandemente en el curso de varios milenios no debe
extrañarnos, ya que los antropólogos y etnólogos han demostrado que el hombre
sigue siendo esencialmente semejante en sus manifestaciones mentales y afectivas
desde que es hombre, a pesar de todas las modificaciones ambientales que ha
logrado la civilización.
La masonería, en su forma actual,
tomó cuerpo en Inglaterra a fines del siglo XVII. Con anterioridad, existían
en Alemania, Francia e Italia las cofradías de constructores, o “masones”,
en donde se enseñaban no solamente las artes y las ciencias que debía dominar
un maestro constructor, sino que se impartían principios de moral y buena
conducta, que garantizaran la armonía dentro de las corporaciones. Los lustros
de duración de las monumentales obras que ejecutaban los “masones” (entre
las cuales se cuentan las más preciadas joyas del estilo gótico) favorecían
que se estableciesen relaciones muy estrechas entre los numerosos artistas y
obreros, los cuales formaban verdaderos “equipos” bajo la dirección de sus
grandes maestros arquitectos, que eran solicitados para ejecutar obras en
ciudades distantes y en diferentes países. Natural es que, en sus viajes,
buscasen la ayuda de otros miembros de su misma profesión, también agremiados
en cofradías, y que asistiesen a las reuniones de sus “logias”. De esta
necesidad de viajar y ser reconocidos y atendidos, como de las precauciones que
cada agrupación debía tomar para no admitir entre sus miembros a un operario
que fuese a romper la armonía por su mala conducta, o a explotar en su
beneficio personal los conocimientos, técnicos que se impartían en las logias,
surgieron los signos secretos de reconocimiento, la jerarquización en tres
grados, con obligaciones y prerrogativas distintas, y el sigilo y discreción
para realizar las reuniones de masones.
El nombre de francmasón, derivado
de la palabra freemason, y que significa “masón libre”, se daba a los
constructores que tenían libertad para contratar sus servicios con cualquier
persona y en cualquier país, a diferencia de los que estaban al servicio
exclusivo de algún noble, prelado eclesiástico o monarca. Estos últimos,
desde luego, no precisaban de signos de reconocimiento, ni de todas las demás
cosas que caracterizaban a las logias de masones.
Por la necesidad de viajar y de
conocer diversos países y costumbres, los masones tuvieron contacto con
distintas maneras de pensar y diferentes organizaciones políticas, lo cual les
confirió un punto de vista excepcionalmente amplio hacia los problemas
religiosos, filosóficos, económicos, sociales y políticos de su época.
Hubieron de admitir, con igualdad de razas, y esto sentó las bases a los
principios humanistas de la naciente Orden.
En los siglos X, XII y XIV, se
emprendieron en Escocia e Inglaterra grandes obras, y para su realización se
importaron constructores alemanes, quienes llevaron consigo los usos y
costumbres de las logias alemanas. A su influjo, nacieron las logias escocesas e
inglesas.
Hacia principios del siglo XVIII,
la construcción había decaído grandemente y, consecuentemente, languidecían
las logias de los masones operativos; entonces, en 1717, se constituyó Londres
en una Gran Logia, bajo el patrocinio de un grupo de hombres de gran ilustración,
que veían con pena la decadencia de las logias de constructores. Fue entonces
cuando nació, propiamente, la masonería de nuestros tiempos, la cual ha
conservado cuidadosamente el espíritu de las antiguas cofradías, sus
principios constitucionales y los usos y costumbres tradicionales, apartándose
de la construcción material. Admitió en sus filas a hombres de todos los
oficios y condición social, a la vez que daba una interpretación elevada y
filosófica a sus símbolos; así, la masonería adquirió un carácter más
amplio, susceptible de extenderse por todo el mundo.
Al ser electo Jorge Payne para
cargo de Gran Maestro, emprendió la meritoria tarea de reunir todos los
preceptos existentes y formar una colección de 39 ordenanzas generales, que
fueron revisadas por el Dr. James Anderson, teólogo e historiador, y sirvieron
de base a
la Constitución
publicada en 1723, que es el primer fundamento legal de la masonería.
Prosperó, a partir de ese momento,
la Orden
, contando entre sus iniciados a distinguidos miembros de la nobleza y de la
familia real de Inglaterra. Entre 1739 y 1772, surgieron ciertas desavenencias
internas que dieron origen a su separación en dos ritos: el Rito Escocés
Antiguo y Aceptado y el Rito de York, o del Real Arco.
De Inglaterra, la nueva masonería
se extendió rápidamente a otros países. En Francia apareció entre 1721 y
1732 y alcanzó un auge inusitado. Se formaron nuevos ritos y se crearon grados
filosóficos, siendo ésta, al principio, una innovación mal recibida en los
demás países, ya que infringía los Antiguos Límites que únicamente establecían
los primeros tres grados.
La masonería francesa ha contado
entre sus miembros a distinguidas personalidades, como Voltaire, Rousseau,
Condorcet, Víctor Hugo, Gambetta, Herriot, Dantón, Marat, Alejandro Dumas,
Napoleón Bonaparte, Emilio Zolá y muchos más. En las logias masónicas se
gestó
la Revolución Francesa
, y de los principios masónicos se sirvieron los revolucionarios como bandera
en la lucha contra la tiranía.
Entre los masones más distinguidos
mencionamos a Federico el Grande de Prusia, Francisco I de Austria, Goethe,
Mozart, Beethoven, Wagner, Benjamín Franklin, Jorge Washington, el Conde de
Lafayette, Tomás Jefferson, Abraham Lincoln, Américo Vespucio, Leonardo de
Vinci, Gral. Prim. Francisco Javier Mina, Emilio Castelar, Simón Bolívar, José
Martí, Bernardo O’Higgins, José de San Martín, Antonio José de Sucre, José
Ma. Morelos y Pavón, Ignacio Allende, Vicente Guerrero, Don Guadalupe Victoria,
Agustín de Iturbide, Valentín Gómez Farías, Nicolás Bravo, Benito Juárez,
Melchor Ocampo, Sebastián Lerdo de Tejada, Porfirio Díaz, Ignacio M.
Altamirano, Juan de Dios Peza, Amado Nervo, Ignacio Rarmírez, Alfredo Chavero,
el Barón de Humboldt, Francisco I. Madero, José Ma. Pino Suárez y muchos
otros más.
La masonería ha tenido en México
un glorioso historial de gestas libertarias, y ella ha sido la inspiradora de
nuestros movimientos políticos e ideológicos de mayor trascendencia. Sin temor
a exagerar, podemos decir que los masones mexicanos dieron a nuestra patria
la Independencia
, las leyes de Reforma y
la Revolución
de 1910, y que siempre que ha sido necesario combatir por nuestra mexicanidad y
por los derechos del hombre, han sido los primeros en ofrendar su pecho y su
pensamiento en defensa de nuestra soberanía y libertad.
En la actualidad, en todos los países
del mundo tiene raíces profundas las masonería y cuenta con mayor número de
miembros que cualquier otra sociedad internacional de este tipo.
Las fuerzas renovadoras que han
actuado dentro de ella, en nuestro país, la han modernizado y cohonestado con
los adelantos de nuestro tiempo, y se observa una saludable tendencia a
incorporar a sus técnicas y enseñanzas los descubrimientos más modernos de la
ciencia.
De esta manera, la masonería
evoluciona y se pone a tono con la época, para seguir siendo la fuente de donde
brota la fuerza renovadora del pensamiento humano.
Ahora
según fuentes Católicas.
I.
NOMBRE Y DEFINICIÓN
Dejando de lado diversas derivaciones
imaginativas podemos trazar la palabra masón al francés maçon (en latín
matio o machio), "un edificador de muros" o "un labrador de
piedras" (cf. del alemán Steinmetz, de metzen, "cortar"; y del
holandés vrijmetselaar.
El término compuesto Francmasón se da
por primera vez en 1375 -- según un escrito, se da aun antes de 1155 [1] -- y,
contradiciendo a Gould [2] se refiere principalmente a un masón (albañil) de
gran habilidad, aunque más tarde también designó a aquel que disfrutaba de la
libertad, o del privilegio de ser miembro de una cofradía del gremio. [3] El
primer significado normalmente deriva de libre albañil labrador de piedra, que
era un albañil que esculpe con hacha o construye con piedra (ornamental)
labrada en oposición a un albañil tosco (piedra no labrada). [4] Esta deducción,
aunque concuerde con el significado del término, pareció inaceptable a algunos
eruditos. Así que Speth propuso interpretar la palabra francmasones como
referente a aquellos masones que reivindicaban la exención de la autoridad de
las cofradías locales en las ciudades donde temporalmente se establecían. [5]
De acuerdo con esta sugerencia el "Nuevo Diccionario Inglés de
la Sociedad Filológica
" (Oxford, 1898) favorisa la interpretación de francmasones como artesanos
expertos, emancipados, según la práctica medieval, de las restricciones y del
control de las cofradías locales, de tal manera que podían viajar y prestar
servicios, dondequiera que cualquier gran edificio (catedral, etc.) estuviera
siendo construido. Estos francmasones formaron un gremio universal para ellos
mismos, con un sistema de señas secretas y contraseñas por las que un
artesano, que había sido admitido por haber demostrado la competencia de su
arte, podía ser reconocido. A la decadencia de la arquitectura gótica este
gremio fusionó con las cofradías de masones. [6]
Ulteriormente W. Begemann [7] combatió la
opinión de Speth [8] como completamente hipotética, diciendo que el termino
francmasón designó originalmente a masones particularmente hábiles que
trabajaban la piedra labrada, que eran necesarios durante la época de la más
espléndida evolución de la arquitectura gótica, y nada más. En la ley
inglesa la palabra francmasón es mencionada por primera vez en 1495, mientras
que "Frank-mason" se encuentra ya en una Acta de 1444-1445. [9] Más
tarde, francmasón y masón se utilizaron como términos equivalentes. El
significado moderno de Francmasonería con el que, desde aproximadamente 1750,
la palabra ha sido universalmente y exclusivamente conocida, data solamente de
la constitución de
la Gran Logia
de Inglaterra en 1717. En esta acepción, y según los rituales oficiales del
gremio inglés, escocés, americano, etc.,
la Francmasonería
es más generalmente definida como: "Un peculiar [algunos dicen
"particular" o "bello"] sistema de moralidad disimulado en
alegorías e ilustrado por símbolos". Mackey [10] declara que la mejor
definición de Francmasonería es: "Una ciencia comprometida en la búsqueda
de la verdad divina". La enciclopedia alemana de Francmasonería,
"Handbuch" [11] define Francmasonería como "la actividad de
hombres estrechamente unidos que, empleando formas simbólicas tomadas
principalmente del oficio de albañil y del trabajo de arquitectura, trabajan
por el bienestar de la humanidad, esforzándose moralmente para ennoblecerse
ellos mismos y a los demás y así crear una liga universal de humanidad
[Menschheitsbund], que ellos aspiran a exhibir aun ahora en pequeña
escala". Las tres ediciones que este "Handbuch" (Manual Universal
de Francmasonería) ha tenido desde 1822 han sido declaradas por críticos
Masones anglófonos como la más valiosa y mejor Enciclopedia Masónica nunca
publicada. [12]
II.
ORIGEN E HISTORIA TEMPRANA
Antes de entrar en ésta y en las
siguientes divisiones de nuestro tema es necesario establecer como premisa que
la naturaleza misma de
la Francmasonería
como una sociedad secreta hace difícil el tener certeza aun de sus documentos
y autoridades reputados, y por consiguiente hemos consultado sólo aquellos que
son reconocidos y recomendados por miembros responsables de la sociedad, como
declaramos en la bibliografía añadida a este artículo. "Es el oprobio de
la Francmasonería
", dice Mackey [13]
que su historia nunca se haya escrito con
un espíritu de verdad crítica; que la credulidad. . . ha sido la fundación
sobre la que se han establecido todas las investigaciones masónicas históricas,.
. . que los eslabones perdidos de una cadena de evidencia han sido suministrados
con frecuencia por invenciones gratuitas y que se han sostenido,
descuidadamente, declaraciones de enorme importancia por el testimonio de
documentos cuya autenticidad no ha sido demostrada.
"La parte histórica de archivos
antiguos", añade él [14]
escritos por Anderson, Preston, Smith,
Calcott y otros escritores de esa generación, fue poco más que una colección
de fábulas tan absurdas que provocan la sonrisa del lector.
Los gérmenes de casi todas estas teorías
fantásticas están contenidos en "Las Constituciones de los
Francmasones" de Anderson (1723, 1738) que hacen a
la Francmasonería
coexistente con la geometría y con las artes basadas en ella; sugiere que
Dios, el Gran Arquitecto, fundó
la Francmasonería
, y que esta tuvo por patrones a Adán, los Patriarcas, los reyes y filósofos
de antaño. Incluso Jesucristo es incluido en la lista como Gran Maestro de
la Iglesia Cristiana.
La Masonería
es creditada con la construcción del Arca de Noé,
la Torre
de Babel, las Pirámides, y el Templo de Salomón. Autores ulteriores localizan
el origen de
la Masonería
en los misterios egipcios, Dionisiacos, de Eleusis, Mitraico, y Druídico; en
sectas y escuelas tales como las de los Pitagóricos, Esenios, Caldeos, las del
Zoroastrismo, y las del Agnosticismo; en las sociedades Evangélicas que
precedieron
la Reforma
; en las órdenes de caballería (Juanistas, Templarios); entre los alquimistas,
Rosacruces, y Cabalistas; en sociedades secretas chinas y árabes. Se afirma
además que Pitágoras fundó la institución Druídica y por lo tanto que
la Masonería
probablemente existía en Inglaterra 500 años antes de
la Era Cristiana.
Algunos autores, considerando descubrimientos geológicos como emblemas Masónicos,
hacen remontar
la Masonería
al Período Mioceno (?) [15] mientras que otros pretenden que la ciencia Masónica
"existía antes de la creación de este globo, diseminada entre los muchos
sistemas con los que el gran imperio del espacio universal esta provisto".
[16]
No es entonces difícil imaginar que el
intentar demostrar la antigüedad de
la Francmasonería
con evidencia proporcionada por tales monumentos del pasado como las Pirámides
y el Obelisco (llevado a Nueva York en 1879) deberían haber dado por resultado
una vasta literatura acerca de estos objetos. [17] Aunque muchos masones
inteligentes estiman estas reivindicaciones como sin fundamento, la mayoría del
gremio [18] todavía acepta la declaración contenida en el "Cargo"
después de la iniciación: "Antigua sin ninguna duda es, habiendo
subsistido desde tiempo inmemorial. En cada era monarcas [rituales americanos:
"los más grandes y mejores hombres de todos los tiempos"] han sido
promotores del arte, no han creído derogatorio a su dignidad el cambiar el
cetro por la paleta, han participado de nuestros misterios y se han reunido
nuestras asambleas". [19] es verdad que en tiempos antiguos, caballeros que
no eran ni masones operativos ni arquitectos, los así llamados masones geomáticos
[20] se reunían con los masones operativos, o dogmáticos, en sus logias,
observaban las ceremonias de admisión, y conocían sus señas de
reconocimiento. Pero esta Masonería no es de ninguna manera
la Masonería
"especulativa" de los tiempos modernos, i.e., un método sistemático
de enseñanza de la moralidad por medio de tales principios de símbolos según
los principios de
la Francmasonería
moderna después de 1723. Tal como las mejores autoridades alemanas lo admiten
[21]
la Masonería
especulativa empezó con la fundación de
la Gran Logia
de Inglaterra, el 24 de junio de 1717, y su organización esencial se completó
en 1722 con la adopción del nuevo "Libro de Constituciones" y de los
tres grados: aprendiz, compañero, maestro. Todas las más competentes y más
concienzudas investigaciones por expertos historiadores Masónicos demuestran
que, en 1717, las antiguas logias habían casi dejado de existir. Las nuevas
logias empezaron como sociedades conviviales, y su distintivo espíritu Masónico
solo se desarrolló poco a poco. Este espíritu, en fin, tal como se exhibió en
las nuevas constituciones estuvo en contradicción con aquel que animaba a los
primeros masones. Estos hechos demuestran que
la Masonería
moderna no es, como Gould [22] Hughan [23] y Mackey [24] pretenden, una
renovación del antiguo sistema, sino que es un nuevo orden de ninguna manera más
antiguo que el primer cuarto del siglo XVIII.
III.
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES Y ESPIRITU
Ha habido muchas controversias entre
masones acerca de los puntos esenciales de
la Masonería. Masones
anglófonos los llaman "linderos", un término tomado del
Deuteronomio 19:14, que significa "los límites de la libertad Masónica",
o los límites inalterables dentro de los que todo albañil tiene que confinarse
a sí mismo. Mackey [25] no estipula menos de veinticinco linderos. El mismo número
es adoptado por Whitehead [26] "como la medula de las investigaciones de
los autores masones más hábiles". Los principales de ellos son [27]
el método de reconocimiento por señas
secretas, palabras, apretones de manos, pasos, etc.;
los tres grados incluso el Arco Real;
la leyenda de Hiram del tercer grado;
el correcto "tejado" de la logia
contra "lluvia" y "nieve", i.e., contra hombres y mujeres
"cowans", o sea los que escuchan escondidos, i.e., intrusos profanos;
el derecho que cada Masón regualr tiene
de visitar cada logia regular en el mundo;
la creencia en la existencia de Dios y en
la vida futura;
el Volumen de
la Ley Sagrada
;
la igualdad de los masones en la logia;
el secreto;
el método simbólico de enseñanza;
la inviolabilidad de los linderos.
En verdad no hay ninguna autoridad en
La Francmasonería
para constituir tales linderos o leyes fundamentales "invariables".
Estricta y judicialmente, incluso los "Antiguos Cargos", que, según
las "Constituciones" de Anderson, contienen las leyes inalterables,
tienen un carácter legal obligatorio únicamente si están incluidas en el
"Libro de
la Constitución
" de cada Gran Logia. [28] Pero en práctica existen ciertas características
que son universalmente consideradas como esenciales. Tales son los principios
fundamentales descritos en el primero y sexto artículos de los "Antiguos
Cargos" concernientes a la religión, en los textos de las dos primeras
ediciones en ingles (1723 y 1738) de las "Constituciones" de Anderson.
Estos textos, a pesar de diferir ligeramente, son idénticos en su significado
esencial. El de 1723 es el texto original restaurado por
la Gran Logia
de Inglaterra en las ediciones de las "Constituciones", 1756-1813, e
introducido más tarde en el "Libro de las Constituciones" de casi
todas las otras Grandes Logias, es el más autorizado; pero el texto de 1738,
que fue adoptado y usado por mucho tiempo por muchas Grandes Logias, es también
de gran importancia por sí mismo y como una ilustración más amplia del texto
de 1723.
En este último, el primer artículo de
los "Antiguos Cargos" que contiene la ley fundamental y la esencia de
La Francmasonería
moderna dice (se da el texto precisamente como impreso en el original de 1723):
I. Acerca de Dios y
la Religión. Un
Masón esta obligado, por el ejercicio de su cargo, a obedecer la ley moral: y
si entiende correctamente el Arte, nunca será un estúpido Ateo [letras góticas]
ni un Libertino irreligioso [letras góticas]. Pero aunque en tiempos anteriores
los masones de cada país debían pertenecer a la religión de ese país o nación,
cualquiera que fuera, ahora se piensa que es más conveniente que sólo se les
obligue a seguir aquella religión con la que todos los hombres estén de
acuerdo, dejándoles sus Opiniones particulares a sí mismos: esto es, ser
hombres buenos y verdaderos o Hombres de Honor y Honestidad, por cualesquiera
Denominaciones o Convicciones con las que se distingan; por lo que
la Masonería
llega a ser el Centro de Unión y el medio de conciliar una Amistad verdadera
entre personas que deberían haberse quedado a una perpetua distancia.
Bajo el Artículo VI, 2 (el comportamiento
del Masón después de que la logia se ha cerrado y los hermanos no se han ido)
se agregó:
Para conservar la paz y la
armonía, ningún resentimiento privado ni riñas se deben traer al interior de
la logia, mucho menos una reyerta cualquiera acerca de Religión o Naciones o
Política Estatal, puesto que sólo somos, como masones, de
la Religión Catholick
, antes mencionada, somos también de todas las Naciones, Lenguas, Afinidades e
Idiomas y estamos decididos en contra de toda Política [impreso en el original
en letras góticas] puesto que hasta hoy nunca ha conducido al
bienestar de la logia y nunca lo hará.
Este mandato ha sido siempre estrictamente ordenado y observado; pero
especialmente desde
la Reforma
en Gran Bretaña o del disentimiento y secesión de estas Naciones de la comunión
de Roma.
En el texto de 1738 los mismos artículos
dicen (las diferencias del de 1723 están en cursivas):
I. Acerca de Dios y
la Religión. Un
Masón esta obligado por el ejercicio de su cargo a observar la ley moral como
un verdadero Noahida (hijo de Noé, el primer nombre de los Francmasones) y si
entiende correctamente el oficio, nunca será un estúpido ateo ni un libertino
irreligioso ni actuara en contra de su conciencia. En tiempos antiguos los
masones Cristianos estaban encargados de cumplir con las costumbres cristianas
de cada país donde viajaban o trabajaban; pero siendo que
la Masonería
se encuentra en todas las naciones, incluso de religiones diferentes, están
ahora generalmente encargados de adherir a esa religión, en la que todos los
hombres están de acuerdo, (dejando a cada Hermano su propia opinión
particular), o sea, ser hombres buenos y verdaderos, hombres de honor y
honestidad, sin importar los nombres, religiones o convicciones que los
distingan; porque todos ellos están de acuerdo con los tres grandes artículos
de Noé, bastante para mantener el cemento de la logia. Así
la Masonería
es el centro de su unión y la feliz manera de conciliar la verdadera amistad
entre personas que de otra manera deberían haberse quedado a una perpetua
distancia.
VI. 1. Comportamiento en la logia antes de
cerrar: Ningún . . . resentimiento privado ni disputa sobre nación, familia,
religión o política debe, por ningún motivo ni bajo ningún tono ni el
pretexto que sea, ser traída dentro de las puertas de la logia; ya que como
masones somos de la más antigua religión católica, antes mencionada, y de
todas las naciones en la escuadra, el nivel y la plomada; y como nuestros
predecesores de todos los tiempos estamos decidimos en contra de las disputas
políticas, ya que son contrarias a la paz y al bienestar de la logia.
Para apreciar debidamente estos textos que
describen
la Francmasonería
moderna "especulativa" es necesario compararlos con los
requerimientos correspondientes de las Constituciones "Góticas"
(Cristianas) que reglamentaban las antiguas logias de
la Masonería
"operativa" hasta y después de 1747. Estos requerimientos están
uniformemente resumidos en las sencillas palabras: "El primer encargo es éste,
que sean fieles a Dios y a
la Santa Iglesia
y no incurran en error o herejía". [29] El radical contraste entre los
dos tipos es evidente. Aun cuando un Masón, de acuerdo a
la Antigua Constitución
, se encontraba, ante todo, obligado a ser fiel a Dios y a
la Iglesia
, evitando herejías, sus obligaciones "religiosas", según el nuevo
texto, se reducían esencialmente a la observación de la "ley moral"
resumida prácticamente en los principios de "honor y honestidad" en
los que "todos los hombres están de acuerdo". Esta "religión
universal de
la Humanidad
" que gradualmente elimina las accidentales divisiones de la humanidad
debidas a opiniones particulares "o religiosas", y a los
"prejuicios" nacionales y sociales, debe ser el vínculo de unión
entre los hombres en la sociedad Masónica, concebida como el modelo de asociación
humana en general. "Humanidad" es el término usado para designar al
principio esencial de
la Masonería.
[30] Aparece en un discurso Masónico de 1747. [31] Otras consignas son
"tolerancia", "no-sectarismo", "cosmopolita". El
carácter cristiano de la sociedad bajo el régimen operativo de siglos pasados,
dice Hughan [32] "se cambió por las reglas no-sectarias que debían
incluir bajo su manto a los creyentes de todas las sectas, sin consideración
por sus diferencias de color o región, con tal de que se observaran las
sencillas condiciones de moralidad, edad madura y un voto aceptado". [33]
En
la Masonería Continental
las mismas nociones son expresadas con las palabras "neutralidad",
"laïcité", "Confessionslosigkeit", etc. En el texto de
1738 un énfasis particular se pone en la "libertad de conciencia" y
se acentúa el carácter universal, no-cristiano de
la Masonería. El
Masón es llamado un "verdadero Noahida", i.e. un seguidor del
sistema pre-cristiano y pre-mosaico de la humanidad indivisa. Los " 3 artículos
de Noé" eran muy probablemente "los deberes para con Dios, para con
el vecino y para consigo mismo" inculcados desde los tiempos más antiguos
en el "Encargo a un Hermano recién recibido". Pueden también hacer
referencia al "amor fraterno, auxilio y verdad", con la "religión"
generalmente definida como el "gran cemento" de la fraternidad y
llamada por Mackey [34] "la consigna de nuestra orden y la característica
de nuestra profesión".
De los masones antiguos ya no se dice que
estaban obligados a "ser de la religión" sino solamente a
"cumplir con las costumbres cristianas de cada país". La designación
de la así llamada religión "no sectaria" como la "antigua
catholick" descubre el intento de contraponer esta religión de
"Humanidad" a
la Católica Romana
como la única verdadera, genuina, y originalmente católica. Se da a entender
también el carácter no sectario de
la Masonería
en la era escogida en la página del título: "En el año 5723 de
la Masonería
" y en la "Historia". Sobre la "Historia" Anderson
mismo comenta en el prólogo (1738):
Sólo un Hermano experimentado, según la
verdadera luz, puede hallar sin esfuerzo muchas convenientes alusiones en casi
cada página de este libro las cuales "Cowans" y otros no iniciados
(incluso entre masones) no pueden percibir.
Así, concluye Krause [35] la
"Historia" de Anderson esta alegóricamente escrita en "lenguaje
codificado". Por eso, lejos de ser "simples alusiones pueriles a
secretos de poca importancia", la tendencia general de esta
"Historia" es el exhibir el "no sectarismo" de
la Masonería.
Dos puntos merecen mención especial: las
declaraciones sobre los estilos de arquitectura "Augusto" y "Gótico"
y la identificación de
la Masonería
con la geometría. El "Augusto", al que se alaba por encima de todos
los otros estilos, se refiere al "Humanismo", mientras que el "Gótico"
al que se culpa de ignorancia y estrechez de espíritu, se refiere a la
ortodoxia cristiana y en particular a la católica romana. La identificación de
la Masonería
con la geometría pone de manifiesto el carácter naturalista de la anterior.
Como
la Sociedad Real
, de la que una grande y muy influyente proporción de los primeros Francmasones
eran miembros [36],
la Masonería
profesa el método geométrico empírico, o "positivista", de
razonamiento y deducción en la investigación de la verdad. [37] En general
parece ser que los fundadores de
la Masonería
pensaron seguir los mismos métodos para sus designios sociales que los que
fueron escogidos por
la Sociedad Real
para sus investigaciones científicas. [38] "
La Geometría
como método se recomienda particularmente a la atención de los masones".
"Bajo esta luz,
la Geometría
puede muy bien considerarse como una lógica natural; puesto que la verdad es
siempre consistente, invariable y uniforme, todas las verdades se pueden
investigar de la misma manera. Las definiciones morales y religiosas, los
axiomas y las proposiciones tienen una regular y cierta dependencia los unos en
los otros tal como cualquiera en física o matemáticas". "Permítanme
recomendarles que persigan tal saber y cultiven tales preceptos de manera a
afianzar el respeto Fraternal de esta sociedad y el honor de su futura promoción
dentro de ella". [39] Es tan sólo por inconsistencia que algunas Grandes
Logias de América del Norte insisten en creer en la inspiración Divina de
la Biblia
como una cualidad necesaria y que no pocos masones en América y Alemania
declaran
la Masonería
esencialmente como una "institución cristiana". Según las Grandes
Logias Alemanas, Cristo es solamente "el sabio y poderoso hombre puro"
par excellence, el principal modelo y maestro de "Humanidad". [40] En
el sistema sueco, practicado por
la Gran Logia
del País Alemán, se dice que Cristo enseñó, además de la doctrina
cristiana exotérica destinada al pueblo y a la más torpe muchedumbre de sus
discípulos, una doctrina esotérica para sus discípulos escogidos, tales como
San Juan, en la que negó que El fuera Dios. [41]
La Francmasonería
, se dice, desciende de la sociedad secreta cristiana, en la que se propagó
esta doctrina esotérica. Es evidente, sin embargo, que aun en éste sentido
restringido de Cristianismo "no-sectario",
La Francmasonería
no es una institución cristiana, porque reconoce a muchos modelos y maestros
pre-cristianos de "Humanidad". Todos los masones instruidos están de
acuerdo en la importancia objetiva de este principio Masónico de
"Humanidad", según el cual la creencia en dogmas es cuestión de
importancia secundaria, e incluso es perjudicial para las leyes del amor y la
tolerancia universales.
La Francmasonería
, por consiguiente, se opone no sólo al Catolicismo y al Cristianismo, sino
también al sistema entero de verdad sobrenatural.
Las únicas divergencias serias entre
masones sobre la interpretación de los textos de 1723 y 1738 se refieren a las
palabras: "Y si entiende correctamente el Arte, nunca será un estúpido
Ateo ni un Libertino irreligioso". La controversia acerca del significado
de estas palabras ha sido particularmente aguda desde el 13 de septiembre de
1877, cuando el Gran Oriente de Francia borró el párrafo, introducido en 1854
en sus Constituciones, por el cual la existencia de Dios y la inmortalidad del
alma eran declarados la base de
La Francmasonería
[42] y le dio al primer artículo de sus nuevas Constituciones el siguiente
tenor: "
La Francmasonería
, una institución esencialmente filantrópica, filosófica (naturalista,
adogmatica) y progresista, tiene como objetivo la búsqueda de la verdad, el
estudio de la moralidad universal, de las ciencias y de las artes y la práctica
de la beneficencia. Tiene como principios la absoluta libertad de conciencia y
la solidaridad humana. No excluye a nadie a causa de sus creencias. Su divisa es
Libertad, Igualdad, Fraternidad". El 10 de septiembre de 1878, el Gran
Oriente, además, decretó expurgar de los Rituales y de los procedimientos de
la logia todas las alusiones a dogmas religiosas tales como los símbolos del
Gran Arquitecto,
la Biblia
, etc. Estas medidas atrajeron solemnes protestas de casi todos los órganos
angloamericanos y alemanes y llevaron a la ruptura entre las Grandes Logias
angloamericanas y el Gran Oriente de Francia. Puesto que muchos masones
librepensadores en América y en Europa simpatizaron en esta disputa con los
franceses, ocurrió una ruptura mundial. Bastante recientemente muchas Grandes
Logias de los Estados Unidos se negaron a reconocer
la Gran Logia
de Suiza como un Cuerpo regular, porque guardaba relaciones amistosas con el
ateo Gran Oriente de Francia. [43] Esta ruptura parece mostrar, que en el
precedente párrafo de los "Antiguos Cargos" la creencia en un Dios
personal es declarada como el más importante requisito previo y deber de un Masón
y que
la Masonería
angloamericana, al menos, es un campeón inflexible de esta creencia en
contraste con la impiedad de Masonería latina.
Pero en verdad toda Masonería esta llena
de ambigüedad. Los textos de 1723 y 1738 de la ley fundamental acerca del Ateísmo
son deliberadamente ambiguos. El ateísmo no es condenado de manera afirmativa,
sino sólo suficientemente desaprobado para respetar las exigencias del momento,
cuando un reconocimiento público del ateísmo habría sido fatal a
la Masonería. No
se dice que no se pueden admitir Ateos, o que ningún Masón puede ser un Ateo,
sino sólo que si comprende correctamente el Arte, nunca será un estúpido
Ateo, etc., i.e., que no sostendrá o profesara el Ateísmo de una manera tonta,
con declaraciones, por ejemplo que choquen el sentimiento religioso y causen a
la Masonería
una mala reputación. Y aun tal estúpido Ateo no incurre en crítica más
fuerte que la del simple hecho de que no comprende debidamente el Arte, un
juicio meramente teórico sin ninguna sanción práctica. Tal desaprobación
sirve más bien a alentar el positivismo moderno o el Ateísmo científico.
Escasamente más serio es el rechazo del Ateísmo por las Grandes Logias británicas,
americanas y algunas alemanas en su disputa con el Gran Oriente de Francia. Es
verdad que
la Gran Logia
inglesa, en su comunicación trimestral del 6 de marzo de 1878 [44] aprobó
cuatro resoluciones, en las que declara que el más importante lindero antiguo
de la orden, es la creencia en el Gran Arquitecto del Universo, y se exige una
declaración explícita de esta creencia de parte de los hermanos visitantes
pertenecientes al Gran Oriente de Francia, como un requisito para entrar en las
logias inglesas. Medidas similares fueron tomadas por las Grandes Logias
irlandesas, escocesas, y norteamericanas . Pero esta creencia en un Gran
Arquitecto es tan vaga y simbólica, que casi cada clase de Ateísmo e incluso
el "estúpido" Ateísmo puede ser cubierto por ella. Además, las
Grandes Logias británicas y americanas declaran que se satisfacen totalmente
con tal incertitud, que es, de hecho, sólo una declaración verbal, sin mayor
investigación sobre la naturaleza de esta creencia, y que no sueñan con
declarar que
la Francmasonería
es una "iglesia", un "concilio", o un "sínodo".
Por consiguiente se reconocen como masones incluso aquellos que con Spencer y
otros filósofos Naturalistas de la época llaman a Dios el principio oculto
todopoderoso que opera en la naturaleza, o, tal como los partidarios del
"Handbuch" [45] sostienen que las dos columnas de la religión son
"el sentimiento de la pequeñez del hombre en la inmensidad de espacio y
tiempo", y "la convicción de que todo lo que es real tiene su origen
en lo bueno y de que todo lo que ocurre debe ser para el bien".
Un Gran Orador americano Zabriskie
(Arizona) el 13 de noviembre de 1889 promulgó que "miembros individuales
pueden creer en muchos dioses, si su conciencia y discernimiento así les
mandan". [46] Limousin [47] aprobado por masones alemanes [48] dice:
"La mayoría de los hombres conciben a Dios, según las religiones exotéricas,
como un hombre todopoderoso; otros conciben a Dios como la idea más elevada que
un hombre puede formarse de acuerdo a las religiones esotéricas". Estos últimos
son llamados Ateos según la noción exotérica de Dios rechazada por la
ciencia, pero no son Ateos según la noción esotérica y verdadera de Dios. Al
contrario, añaden otros [49] son menos Ateos que los miembro de una iglesia, de
quienes sólo difieren por tener una idea más alta de Dios o de lo Divino. En
este sentido Thevenot, Gran secretario del Gran Oriente de Francia, en una carta
oficial a
la Gran Logia
de Escocia (30 de enero de 1878), declara: "
La Masonería
francesa no cree que existan Ateos en el sentido absoluto de la palabra"
[50] y Pike mismo [51] reconoce:
Un hombre que tiene una concepción más
alta de Dios que aquellos que lo rodean y que niega que la concepción de ellos
sea Dios, será muy probablemente llamado Ateo por aquellos hombres que son en
realidad mucho menos creyentes en Dios que él, etc.
Así que toda la polémica es meramente
nominal y formal. Además, hay que notar que la cláusula que declara que la
creencia en el Gran Arquitecto es un requisito de admisión fue introducida, en
el texto de las Constituciones de
la Gran Logia
de Inglaterra, solamente en 1815 y este texto dice: "Un Masón por
consiguiente esta particularmente obligado a nunca actuar en contra de los
dictados de su conciencia", con lo que
la Gran Logia
de Inglaterra parece reconocer que la libertad de conciencia es el principio
supremo de
la Francmasonería
y que predomina por encima de todos los demás en caso de conflicto. Se implica
asimismo la misma supremacía de la libertad de conciencia en el carácter
no-sectario, que los masones angloamericanos reconocen como la esencia más
profunda de
la Masonería.
"Dos principios", dijo el Emperador alemán Federico III, en un
discurso solemne a masones en Estrasburgo el 12 de septiembre de 1886,
"caracterizan sobre todo nuestros propósitos, a saber, la libertad de
conciencia y la tolerancia"; y el "Handbuch" [52] justamente hace
notar que la libertad de conciencia y la tolerancia fueron por eso promulgadas
como los cimientos de
la Masonería
por la más alta autoridad Masónica de Alemania.
Por tanto el Gran Oriente de Francia tiene
razón sobre la esencia de la cuestión, según el punto de vista Masónico;
pero se ha apartado de la tradición al suprimir símbolos y formulaciones simbólicas,
las cuales, si se comprenden debidamente, de ninguna manera implican aserciones
dogmáticas y no se pueden rechazar sin dañar la obra de
la Masonería
, ya que ésta necesita de formulas religiosas ambiguas adaptables a cada forma
de creencia y a cada fase de desarrollo moral. Desde este punto de vista los símbolos
del Gran Arquitecto del Universo y de
la Biblia
son verdaderamente de suma importancia para
la Masonería. Así
que, varias Grandes Logias que al principio habían imitado el radicalismo
francés, finalmente guardaron esos símbolos. Un representante de
la Gran Logia
de Francia escribe en este sentido a Findel: "Estamos completamente de
acuerdo con ustedes en considerar todos los dogmas, sean positivos o negativos,
como radicalmente contradictorios con
la Masonería
, cuya enseñanza debe ser propagada sólo por símbolos. Y los símbolos pueden
y deben ser explicados por cada quien según su propia comprensión; por eso
sirven para mantener la concordia. Por eso nuestra Gran Logia, de manera
facultativa, retiene el Símbolo del Gran Arquitecto del Universo, ya que cada
quien puede concebirlo de acuerdo a sus convicciones personales. [A las logias
se les permite el retener los símbolos, pero no hay ninguna obligación de
hacerlo así, y muchas no lo hacen.] Excomulgarse los unos a los otros a causa
de cuestiones metafísicas, nos parece a nosotros los masones la cosa más
indigna que se puede hacer". [53] El órgano oficial de
la Masonería
italiana incluso recalca: "La fórmula del Gran Arquitecto, que se
reprocha a
la Masonería
como ambigua y absurda, es la afirmación más liberal y justa del inmenso
principio de la existencia y puede representar ya sea al (revolucionario) Dios
de Mazzini como al Satanás de Giosue Carducci (en su famoso himno a Satanás);
Dios, como fuente de amor, no de odio; Satanás, como el genio de lo bueno, no
de lo malo". [54] En ambas interpretaciones es en realidad el principio de
la Revolución
que adora
la Masonería
italiana.
IV.
PROPAGACION Y EVOLUCION DE
LA MASONERÍA
Los miembros de
la Gran Logia
formada en 1717 por la unión de cuatro logias antiguas, fueron hasta 1721
pocos en número e inferiores en calidad. La entrada de varios miembros de
la Sociedad Real
y de la nobleza cambió la situación. Desde 1721 se han extendido a través de
Europa. [55] Esta rápida propagación fue principalmente debida al espíritu de
los tiempos que, cansado de las disputas religiosas, intranquilo bajo la
autoridad eclesiástica y descontento con las condiciones sociales existentes,
buscó la iluminación espiritual y el consuelo en los misterios antiguos y deseó,
uniendo hombres de tendencias afines, reconstruir la sociedad sobre una base
completamente humana. En esas circunstancias
la Francmasonería
con su vaguedad y elasticidad, pareció a muchos un excelente remedio. Para
adaptarse a las necesidades de países y clases sociales diferentes, el sistema
original (1717-23) fue sometido a modificaciones más o menos profundas. En
1717, contrariamente a Gould [56], solo una sencilla ceremonia de admisión o un
grado parece haber estado en uso [57] en 1723 dos aparecen tal como lo reconoció
la Gran Logia
de Inglaterra: "Aprendiz Ingresado" y "Compañero del Gremio o
Maestro". El sistema de tres grados, practicado primero alrededor de 1725,
llegó a ser universal y oficial solamente después de 1730. [58] Los símbolos
y formas rituales, tal como fueron practicados desde 1717 hasta la introducción
de más grados después de 1738, junto con los "Antiguos Cargos" de
1723 o 1738, se consideran como
la Francmasonería
pura original. Un cuarto, el grado "Arco Real" [59] usado al menos
desde 1740, es primeramente mencionado en 1743, y aunque ajeno al sistema de
la Masonería
pura y antigua [60] es muy característico de
la Masonería
anglosajona posterior. En 1751 una rival,
la Gran Logia
de Inglaterra, "según las Instituciones Antiguas" fue establecida y,
por la actividad de su Gran secretario, Lawrence Dermott, pronto superó a
la Gran Logia
de 1717. Los miembros de esta Gran Logia son conocidos con la denominación de
"Masones Antiguos". Se llaman también "Masones de York" por
referencia, no a la efímera Gran Logia de toda Inglaterra en York, mencionada
en 1726 y reavivada en 1761, sino a la supuesta primera Gran Logia de Inglaterra
congregada en 926 en York. [61] Por fin,
la Gran Logia
Unida de Inglaterra, ganó el control adoptando en 1813 sus formas rituales.
En su espíritu religioso
la Masonería
anglosajona después de 1730 retrogradó indudablemente hacia una bíblica
ortodoxia cristiana. [62] Este movimiento es atestado por
la Cristianización
de los rituales y por la popularidad de los trabajos de Hutchinson, Preston, y
Oliver con los masones angloamericanos. Es debido principalmente al
conservatismo de la sociedad anglófona en cuestiones religiosas, a la
influencia de miembros eclesiásticos y a la institución de "capellanes de
la Logia
" mencionados en los archivos ingleses desde 1733. [63] La reforma
provocada por los artículos de unión entre las dos
Grandes Logias de Inglaterra (1 diciembre, 1813) consistió
sobre todo en la restauración del carácter no-sectario, de acuerdo con el cual
toda alusión a una religión particular (cristiana) se debe omitir en los
procedimientos de la logia. Además, se decretó que "habrá la más
perfecta unidad de obligación de disciplina, o funcionamiento. . . según los
genuinos linderos, leyes y tradiciones. . . en todo el mundo masónico desde el
día y fecha de la dicha unión (1 diciembre, 1813) hasta que el tiempo no sea
más". [64] Tomando esta acción la Gran Logia Unida sobrestimo su
autoridad. Su decreto fue respetado, hasta cierto punto, en los Estados Unidos,
donde la Masonería, primero introducida hacia 1730, siguió en general las
fases de evolución Masónica en la madre patria.
El título de Madre-Gran Logia de los Estados Unidos fue el
objeto de una prolongada y apasionada polémica entre las Grandes Logias de
Pennsylvania y Massachusetts. La opinión predominante actualmente es que, desde
tiempo inmemorial, i.e., antes de las autorizaciones de la Gran Logia [65]
existió en Filadelfia una logia regular con archivos fechados de 1731. [66] En
1734 Benjamín Franklin publicó una edición del "Libro de
Constituciones" inglés. Los principales representantes de la Gran Logia
moderna de Inglaterra en los Estados Unidos eran Coxe y Price. Los estatutos de
varias logias fueron establecidos por la Gran Logia de Escocia. Después de
1758, sobre todo durante la Guerra de Independencia, 1773-83, la mayor parte de
las logias pasaron a los "Ancianos". La unión de los dos sistemas en
Inglaterra (1813) fue seguida por una unión similar en América. La forma real
del rito americano desde entonces practicada se debe principalmente a Webb
(1771-1819), y a Cross (1783-1861).
En Francia y Alemania, al principio, la Masonería fue
practicada según el ritual inglés [67] pero la así llamada Masonería
"escocesa" pronto apareció. Puesto que sólo los nobles eran entonces
considerados admisibles en la buena sociedad como miembros totalmente
calificados, la sociedad de caballeros Masónicos se interpretó como una
sociedad de Gentilshommes, i.e., de nobles o por lo menos de hombres
ennoblecidos o armados caballeros por la sola admisión en la orden, la cual
según el antiguo ritual inglés todavía en uso, es "más honorable que el
Vellón de Oro, o la Estrella o la Jarretera o cualquier otra Orden bajo el
Sol". La pretendida asociación de la Masonería con las órdenes de
caballeros guerreros y con las religiosas era mucho más aceptable que la idea
de un desarrollo a partir de las cofradías de labradores de cantera. Así pues
un discurso presentado por el Caballero escocés Ramsay delante de la Gran Logia
de Francia en 1737 e introducido por Tierce en su primera edición francesa del
"Libro de Constituciones" (1743) como un "discurso del Gran
Maestro", marcó su época. [68] En ese discurso la Masonería fue datada
desde "la intima asociación de la orden con los Caballeros de San Juan de
Jerusalén" durante las Cruzadas; y se dijo que las "antiguas logias
de Escocia" habían conservado la Masonería genuina, perdida por las
inglesas. Poco después de 1750, sin embargo, y dado que la practica de ciencias
ocultas fue atribuida a los Templarios, su sistema fue fácilmente adaptable a
toda clase de propósito Rosacruz y a prácticas tales como la alquimia, la
magia, la cábala, el espiritismo, y la necromancia. La supresión de la orden
con la historia del Gran Maestro Jacques de Molay y su pretendido renacimiento
en la Masonería, reproducido en la leyenda de Hiram, representando la caída y
la resurrección del justo o la supresión y la restauración de los derechos
naturales del hombre, se adaptaba admirablemente con ambos sistemas, cristiano y
revolucionario, de los grados elevados. Los principales sistemas Templarios del
siglo XVIII fueron el sistema de la "Estricta Observancia", organizado
por el estafador Rosa y propagado por el entusiasta von Hundt; y el sistema
sueco, constituido por los grados franceses y escoceses en Suecia.
En ambos sistemas se prometía obediencia a superiores
desconocidos. Se supuso falsamente que la cabeza suprema de estos sistemas
Templarios, que eran rivales entre si, fue el impostor Jacobino, Charles Edward,
quien declaró en 1777, que nunca había sido un Masón. [69] Casi todas las
logias de Alemania, Austria, Hungría, Polonia, y Rusia estuvieron, en la
segunda mitad del siglo XVIII, envueltas en la disputa entre estos dos sistemas.
En las logias de Francia y otros países [70] la admisión de mujeres a las
reuniones de las logias ocasionaron una inmoralidad escandalosa. [71] El
espíritu revolucionario se manifestó muy pronto en la Masonería francesa. Ya
en 1746 en el libro "La Franc-Maçonnerie, écrasée", un experto
ex-Masón, quien, siendo Masón, había visitado muchas logias en Francia e
Inglaterra, y consultado encumbrados masones con cargos oficiales, describió
como el verdadero programa Masón un programa que, según Boos, el historiador
de La Francmasonería (pág. 192), en grado asombroso coincide con el programa
de la gran Revolución francesa de 1789. En 1776 este espíritu revolucionario
fue llevado a Alemania por Weisshaupt por medio de un sistema conspirador, que
pronto se extendió por todo el país. [72] Charles Augustus de Saxe-Weimar, el
Duque Ernest de Gotha, el Duque Ferdinand de Brunswick, Goethe, Herder,
Pestalozzi, etc., son mencionados como miembros de esta orden de Illuminati. Muy
pocos miembros, sin embargo, fueron iniciados en los más altos grados. Los
Illuminati franceses incluían a Condorcet, el Duque de Orleans, Mirabeau y
Sieyès. [73] Después del Congreso de Wilhelmsbade (1782) se hicieron reformas
en Alemania y en Francia. Los principales reformadores alemanes, L. Schröder
(Hamburg) e I.A. Fessler, trataron de restaurar la sencillez y pureza
originales. El sistema de Schröder es de hecho practicado por la Gran Logia de
Hamburgo, y un sistema modificado (Schröder-Fessler) por la Gran Logia Real
York (Berlín) y la mayoría de las logias de la Gran Logia de Bayreuth y
Dresden. Las Grandes Logias de Frankfort-on-the-Main y Darmstadt practican un
ecléctico sistema basado en el ritual inglés. [74] Exceptuando a la Gran Logia
York Real, que tiene "Orientaciones Internas" y una "Orientación
más profunda" escocesas, las otras rechazan los altos grados. La más
grande Gran Logia de Alemania, la Nacional (Berlín), practica un sistema
escocés corregido (Observancia Estricta) de siete grados y el "Landes
Grossloge" y sistema sueco de nueve grados. El mismo sistema es practicado
por las Grandes Logias de Suecia, Noruega, y Dinamarca. Estos dos sistemas aun
declaraban que la Masonería es una institución cristiana y, como la Gran Logia
York Real, se negaban a iniciar judíos. Findel dice que la razón principal es
para evitar que la Masonería sea dominada por gente cuyos fuertes apegos
raciales son incompatibles con el carácter no-sectario de la institución. [75]
El principal sistema en los Estados Unidos (Charleston,
Carolina del Sur) es el llamado Antiguo y Aceptado Rito escocés, organizado en
1801 sobre la base del Rito francés escocés de perfección, que fue
establecida por el Consejo de los Emperadores de Este y Oeste (París, 1758).
Este sistema, que se propagó por todo el mundo, puede considerarse como el tipo
revolucionario de la Masonería Templaria francesa, que lucha por los derechos
naturales del hombre en contra de los despotismos religiosos y políticos,
simbolizados por la tiara papal y una corona real. Se esfuerza por ejercer una
influencia preponderante sobre las otras organizaciones Masónicas, dondequiera
que se establezca. Esta influencia le es garantizada por los sistemas Gran
Oriente de los países latinos; se resiente aun en Gran Bretaña y Canadá,
donde los jefes supremos de gremios de la Masonería son también, en general,
miembros prominentes de los Consejos Supremos del Rito escocés. Había, en
1908, veintiséis Consejos Supremos universalmente reconocidos del Antiguo y
Aceptado Rito escocés: EE.UU. de América: Jurisdicción del sur (Washington),
establecida en 1801; Jurisdicción del norte (Boston), 1813; República
Argentina (Buenos Aires), 1858; Bélgica (Bruselas), 1817; Brasil (Río de
Janeiro), 1829; Chile (Santiago), 1870; Colon, para las Islas de la India
Occidental (La Habana), 1879; Colombia (Cartagena); República Dominicana (S.
Domingo); Inglaterra (Londres), 1845; Egipto (Cairo), 1878; Francia (París),
1804; Grecia (Atenas), 1872; Guatemala (para Centroamérica), 1870; Irlanda
(Dublín), 1826; Italia (Florencia), 1858; México 1868); Paraguay (Asunción);
Perú (Lima), 1830; Portugal (Lisboa), 1869; Escocia (Edinburgo), 1846; España
(Madrid), 1811; Suiza (Lausana), 1873; Uruguay (Montevideo); Venezuela
(Caracas). Consejos Supremos no universalmente reconocidos existían en
Hungría, Luxemburgo, Nápoles, Palermo, Roma, Turquía. Los fundadores del
rito, para darle un gran esplendor, inventaron la fábula de que Federico II,
Rey de Prusia, fue su verdadero fundador, y esta fábula, bajo la autoridad de
Pike y Mackey, se mantenía todavía como probable en la edición de la
"Enciclopedia" de Mackey (1908). [76]
V. ORGANIZACION Y ESTADÍSTICAS
La característica distintiva de organización de la
Masonería especulativa es el sistema de la Gran Logia fundado en 1717. Cada
Gran Logia regular o Consejo Supremo en el sistema escocés, o Gran Oriente en
el sistema mixto, constituye una organización soberana e independiente con
poderes legislativo, judicial y ejecutivo. Se compone de las logias o
organizaciones inferiores de su jurisdicción o de sus representantes reunidos
de modo regular y de los grandes oficiales elegidos. Una logia debidamente
constituida ejerce la misma autoridad, pero en una esfera más restringida. Los
oficiales indispensables de una logia son el Maestro Adorador [77] el Guardián
Mayor y Menor, y el Tejador. El maestro y los guardianes son normalmente
auxiliados por dos diáconos y dos mayordomos para el trabajo ceremonial y
social y por un tesorero y un secretario. Muchas logias tienen un Capellán para
las ceremonias y discursos religiosos. Los mismos oficiales en mayores
cantidades y con rimbombante títulos (Gran Maestro Muy Adorador, Soberano Gran
Comandante, etc.) existen en las Grandes Logias. Como los gastos de los miembros
son fuertes, sólo personas ricas pueden permitirse el pertenecer a la
fraternidad. Se restringe además el número de candidatos por prescripciones
con relación a sus cualidades morales, intelectuales, sociales y físicas, y
por una reglamentación que exige la unanimidad de votos secretos para su
admisión. Así que, contrariamente a su pretendida universalidad, La
Francmasonería parece ser una sociedad muy exclusiva, tanto así que es una
sociedad secreta, cerrada al mundo profano del común de los mortales. "La
Francmasonería", dice la "Keystone" ("Piedra Angular")
de Filadelfia [78]
"no tiene derecho a ser popular. Es una sociedad
secreta. Es para los pocos, no para los muchos, para los escogidos, no para las
masas."
En la práctica, en verdad, las prescripciones acerca de los
dones intelectuales y morales no son rigurosamente obedecidas:
"Cantidad se admiten . . . cuyo único objetivo es hacer
de su membresia un medio para promover su interés pecuniario". [79]
"Hay un numero considerable de nuevo, que aprecia La
Francmasonería únicamente por las reuniones sociables que le son
atribuidas."
"De nuevo he oído hombres que dicen abiertamente, que
se habían afiliado para tener acceso a cierta clase de individuos, como asunto
de negocios, y que fueron obligados a hacerlo porque cada quien así lo hacía.
Además hay un gran numero que se afilian por curiosidad o tal vez, porque
alguien en una posición por encima de ellos es masón."
"Muy semejante a esto es esa clase de individuos que
desean una asociación simpática". [80]
"En la Masonería encuentran los medios de tener fácil
acceso a una sociedad, que se les niega por convenciones sociales. Tienen
riqueza pero ni el nacimiento ni la educación que les permitan ser elegibles
para relaciones corteses y distinguidas."
"El negocio nunca esta ausente de sus palabras y
actos."
"El cuerpo Masónico incluye un gran número de
publicanos." [81]
De la regla Masónica -- amor fraterno, ayuda, y verdad --
son seguramente las dos primeras, especialmente tal como se entienden en el
sentido de ayuda mutua en todas las emergencias de la vida, las principales
razones de adhesión para la mayor parte de los candidatos. Esta asistencia
mutua, simbolizada sobre todo por los cinco puntos de confraternidad y el
"gran saludo en señal de desgracia" del tercer grado, es una de las
características fundamentales de la Francmasonería. Por su juramento el
Maestro Masón se compromete a mantener y sostener los cinco puntos de
confraternidad de hecho así como de palabra, i.e., asistir a todo Maestro
Masón en cada ocasión según sus facultades, y en especial cuando haga la
señal de desgracia. En Duncan, "Ritual americano" (229), el
Archi-Masón Real jura incluso:
Ayudaré a un compañero Archi-Masón Real, cuando lo vea
metido en cualquier dificultad y tomaré su causa para liberarlo del problema
tenga o no razón.
Es un hecho atestado por hombres experimentados de todos
países que, dondequiera que la Masonería es influyente, los no-masones sufren
en sus intereses por la preferencia sistemática que masones se dan el uno al
otro en nombramientos a cargos y empleos. Incluso Bismarck [82] se quejó de los
efectos de esta ayuda Masónica mutua, que es perjudicial asimismo para la
igualdad cívica que para los intereses públicos. En libros y revistas Masones,
los actos ilícitos y traicioneros, ejecutados para prestar esta ayuda mutua,
son recomendados y alabados como una gloria de La Francmasonería. "Las
mismas leyes inexorables de la guerra", dice el orador oficial del Gran
Oriente de Francia, Lefèbvre d'Aumale [83] "tienen que doblegarse delante
de La Francmasonería, lo que es quizás la demostración más notable de su
poder. Una señal bastó para detener la matanza; los combatientes tiraron sus
armas, se abrazaron el uno al otro fraternalmente y se volvieron enseguida
amigos y Hermanos como sus juramentos lo prescriben", y el
"Handbuch" [84] lo declara: "esta señal ha tenido efectos
benéficos, particularmente en tiempos de guerra, cuando frecuentemente aplaca a
los más acerbos enemigos, de manera que escuchan la voz del humanismo y se dan
ayuda mutua en lugar de matarse el uno al otro". [85] Incluso la
ampliamente propagada sospecha, de que a veces la justicia es frustrada y
criminales Masones son salvados de un merecido castigo, no se puede estimar
infundada. La dicha práctica de ayuda mutua es tan reprensible que los mismos
autores Masones [86] la condenan severamente. "Si", dice el Hermano
Marbach (23), "La Francmasonería pudiera verdaderamente ser una
asociación, e incluso una secreta, de hombres de los más diversos rangos de la
sociedad, ayudándose y promoviéndose el uno al otro, sería una asociación
inicua, y los policías no tendrían deber más urgente que el
exterminarla."
Otra característica de la ley Masónica es que
"traición" y "rebelión" en contra de la autoridad civil
son declaradas sólo como crímenes políticos, que no afectan la buena
reputación de un Hermano más que la herejía, y no proporcionan ninguna razón
para un juicio Masónico. [87] La importancia que la Masonería atribuye a este
punto se manifiesta por el hecho de que se publica en el Artículo II de los
"Antiguos Cargos", que define los deberes de un Francmasón con
respecto a las autoridades Estatales y civiles. Comparado con el mandato
correspondiente de las constituciones "góticas" de la masonería
operativa, no es nada menos ambiguo que el Artículo I acerca de Dios y de la
religión. Las antiguas Constituciones góticas cándidamente ordenaban:
"Asimismo serás fiel vasallo del Rey sin traición ni mentira y que no
conocerás traición sin enmendarla, si puedes, sino advertirás de ella al Rey
o a su consejo". [88] El segundo artículo de La Francmasonería moderna
especulativa (1723) dice:
De los magistrados civiles, supremos y subordinados. Un
Masón es un pacífico sujeto de las Autoridades Civiles, dondequiera que reside
o trabaja, y nunca tendrá nada que ver con Complots ni Conspiraciones en contra
de la paz y el bienestar de la Nación, ni se comportara de manera indebida con
los Magistrados subalternos; Porque la Masonería siempre ha sido perjudicada
por la Guerra, el derramamiento de sangre y la Confusión, los antiguos Reyes y
Príncipes han sido muy bien dispuestos a alentar a los masones, debido a su
Pacifismo y Lealtad, con lo que prácticamente contestaron a las Criticas de sus
adversarios y promovieron el Honor de la Fraternidad, que siempre floreció en
Tiempos de Paz. De manera que si un Hermano pudiera Rebelarse en contra del
Estado, su Rebelión no se debe aprobar, pero se le debe tener lastima como a un
hombre infeliz; y, si no se le declara culpable de ningún otro Crimen, sin
embargo, la fiel Hermandad tiene que y debe repudiar su Rebelión, y no debe
tener resentimiento ni Razón de Envidias políticas hacia el Gobierno por el
momento; no pueden expulsarlo de la Logia y su Relación a con ella es
inabrogable.
Así que la rebelión, según la Masonería especulativa
moderna, es sólo desaprobada cuando se conspira contra la paz y el bienestar de
la nación. La hermandad debe rechazar la rebelión, pero sólo para preservar a
la fraternidad de problemas por parte de las autoridades civiles. Un hermano,
por tanto, culpable de rebelión no puede ser expulsado de la logia; Por el
contrario, sus compañeros masones están particularmente obligados a
compadecerse de él en su infortunio cuando él (en prisión o frente a las
cortes) tenga que sufrir de las consecuencias de su rebelión, y le darán
fraternal ayuda tanto como puedan. La Francmasonería misma como organización
es muy pacífica y leal, pero no desaprueba; al contrario, alaba aquellos
hermanos que por amor de la libertad y del bienestar nacional complotan con buen
éxito en contra de monarcas y otros gobernantes despóticos, aun cuando, como
asociación de utilidad pública exija privilegios y protección de los reyes,
príncipes, y otros altos dignatarios para el éxito de su obra pacífica.
"La lealtad a la libertad", dice "la Crónica del
Francmasón" [89] "pasa por encima de todas las otras
consideraciones". La sabiduría de esta reglamentación, observa Mackey
[90] "será evidente cuando consideremos que, si la traición o la
rebelión fueran crímenes masones, casi cada masón en las Colonias Unidas, en
1776, habría sido sometido a expulsión y cada Logia a la confiscación de su
autorización por las Grandes Logias de Inglaterra y Escocia, bajo cuya
jurisdicción estaban en ese momento."
Un engañoso refrán es "Masón una vez, Masón
siempre". Esto a menudo se interpreta como que "el vínculo Masónico
es indisoluble, y que no hay ninguna remisión de sus consecuencias" [91] o
"Obligaciones" [92] que ni siquiera la muerte puede cortar la unión
de un Masón con la Francmasonería. [93] Pero indudablemente un Masón tiene el
"derecho de demisionar" [94] y este derecho, cualquiera que sea la
opinión de la jurisprudencia Masónica y según los derechos naturales e
inalienables del hombre, se extiende hasta un retiro completo no sólo de la
logia sino también de la hermandad. En la escala de penas Masónicas, la
"expulsión" es la más grave. [95] Además de aquellos que han sido
expulsados o que han renunciado hay muchos masones "no afiliados" que
han cesado de ser miembros "activos" de una logia, pero, según la ley
Masónica, la cual, por supuesto, no puede obligar más que de lo que esta
autorizada por las reglas generales de la moralidad, quedan sujetos a la logia
dentro de la jurisdicción de la cual ellos residen.
Sobre la unidad, las autoridades Masónicas unánimemente
afirman que la Francmasonería en todo el mundo es una sola, y que todos los
francmasones constituyen en realidad una sola logia; que las diferentes logias
existen sólo por conveniencia, y que por consiguiente todo Masón regular tiene
derecho a ser recibido en toda logia regular del mundo como un hermano, y, en
caso de que esté en apuros, a que se le ayude. El buen entendimiento entre
masones de diferentes países es favorecido por las relaciones personales y por
la correspondencia, especialmente entre las oficinas de los grandes secretarios,
y por los congresos internacionales [96] que llevaron al establecimiento, en
1903, de una oficina permanente internacional en Neuchâtel, Suiza. [97] No hay
ninguna Gran Logia general o dirección de la Francmasonería, aunque varios
intentos se han hecho en casi cada uno de los más grandes estados o países
para establecer una. Disensiones incesantes entre sistemas y Cuerpos Masónicos
son características de la Francmasonería en todos los países y épocas. Pero
la unidad federal de la Francmasonería basta para demostrar una verdadera
solidaridad entre masones y Cuerpos Masónicos en todo el mundo; De donde viene
la acusación de complicidad en las maquinaciones que algunos de ellos tienen.
Esta solidaridad es públicamente reconocida por autoridades Masónicas. Pike,
por ejemplo, escribe [98]
Cuando el periódico en Londres que habla de la
Francmasonería de la Gran Logia de Inglaterra, con menosprecio protestó que la
Francmasonería inglesa era inocente de las acusaciones proferidas por la Bula
Papal (Encycl. 1884) contra la Francmasonería, cuando declaró que la
Francmasonería inglesa no tenía ninguna opinión política ni religiosa, y que
ni en el menor grado simpatizaba con las permisivas opiniones ni con las
extravagantes declaraciones de una fracción de la Francmasonería Continental,
recibió muy justamente y de manera muy concluyente un jaque mate por los
Organos Romanos con la respuesta, 'le es inútil protestar. Ustedes son
francmasones y usted los reconocen como francmasones. Ustedes les dan
aprobación, estímulo y apoyo y son responsables junto con ellos y no pueden
evitar esa responsabilidad'.
Ya que estadísticas exactas no siempre se tienen y que los
métodos de enumeración difieren en los diferentes países, las cantidades
totales sólo pueden ser aproximadas. Por eso en la mayoría de las logias de
los Estados Unidos sólo los Maestros (tercer grado) son contados, mientras que
en otros países se suman los aprendices y los compañeros. Hay además muchos
masones no afiliados (que han cesado de ser miembros de una logia) que no se
incluyen. Se estima su número a dos tercios del de los masones activos. En
Inglaterra un Masón puede actuar como miembro de varias logias. Confirmando
nuestra declaración acerca de los miembros activos de los Cuerpos estrictamente
Masónicos, que en calendarios y libros del año están registrados como tales,
podemos, según fuentes recientes y fidedignas [99] estimar la situación actual
de la Francmasonería como sigue (alrededor de 1900): Grandes Orientes, Grandes
Logias, Consejos Supremos, y otros G. Cuerpos escoceses, 183; logias 26,500;
masones, aproximadamente 2,000,000; el número de los Grandes Capítulos del
Arco Real es: en los Estados Unidos 2968 capítulos subordinados, bajo un Gran
Capítulo General; Inglaterra, 46 Grandes Capítulos con 1015 capítulos
subordinados; Colonias inglesas y centros Masónicos extranjeros, 18 Grandes
Capítulos con 150 capítulos subordinados. El censo de la masonería de gremio
es como sigue:
Gran Bretaña y Colonias (excluyendo a Canadá): 4.670
logias; 262.651 miembros
Canadá: 727 logias; 60.728 miembros
Estados Unidos (Blanco): 12.916 logias; 1.203.159 miembros
Estados Unidos (de color): 1.300 logias; 28.000 miembros
Países latinos: 2.500 logias; 120.000 miembros
Otros países europeos: 771 logias; 90.700 miembros
Africa: 53 logias; 2.150 miembros
Total: 22.937 logias; 1.767.388 miembros
VI. TRABAJO INTERNO DE LA FRANCMASONERIA:
SIMBOLISMO MASONICO Y JURAMENTOS
"Del principio al fin", dice Pike [100] "la
Masonería es trabajo". El "trabajo" Masónico, propiamente
dicho, es el trabajo ritual interno secreto por el que los Masones se hacen y
son educados para el trabajo externo, que es acción para el bienestar de la
humanidad según los principios Masónicos. Los Masones son hechos por las tres
ceremonias de iniciación (primer grado), pasaje (segundo grado), y crecimiento
(tercer grado). Los símbolos exhibidos en estas ceremonias y explicados de
acuerdo a los principios Masónicos y a las indicaciones verbales dadas en los
rituales y en las conferencias de los tres grados, constituyen el manual de
instrucción Masónica. La educación así empezada se completa por la vida
total de la logia, en la que se aconseja a cada Masón el tomar una parte
activa, asistiendo regularmente a las reuniones de la logia, aprovechando,
según su habilidad, los medios que la Masonería le ofrece, perfeccionándose
en conformidad con los ideales Masónicos, y contribuyendo a las discusiones de
temas Masónicos y a un buen gobierno de la logia, que se representa como un
modelo del gobierno de la sociedad en general. La logia debe ser un tipo del
mundo [101] y los masones tienen la intención de tomar parte en la
regeneración de la raza humana. [102] "El simbolismo de la
Francmasonería", dice Pike en una carta a Gould del 2 de diciembre de 1888
[103] "es el alma misma de la Masonería." Y Boyd, el Gran Orador de
Missouri, confirma: "es del principio al fin, símbolo, símbolo,
símbolo". [104]
Las principales ventajas de este simbolismo, que no es particular a la
Francmasonería sino que se refiere a los misterios y doctrinas de todas las
edades y de todos los factores de la civilización, es el siguiente: (1) Siendo
adaptable a todas las opiniones posibles, doctrinas, y gustos, atrae al
candidato y fascina al iniciado. (2) conserva la unidad no-sectaria de la
Francmasonería a pesar de diferencias profundas de religión, raza, sentimiento
nacional, y tendencias individuales. (3) resume la sabiduría teórica y
práctica de todas las edades y naciones en un idioma universalmente
inteligible. (4) entrena al Masón a considerar las instituciones existentes,
religiosas, políticas, y sociales, como fases pasajeras de la evolución humana
y a descubrir por su propio estudio las reformas que se deben realizar en nombre
del progreso Masónico, y los medios para realizarlas. (5) le enseña a ver en
las doctrinas y dogmas predominantes tan sólo las concepciones subjetivas o los
símbolos cambiantes de una verdad universal más profunda en el sentido de los
ideales Masónicos. (6) permite a la Francmasonería disimular sus verdaderos
propósitos de los profanos, e incluso de aquellos de entre los iniciados que
son incapaces de apreciar esos objetivos, como la Masonería se propone.
"La Masonería", dice Pike, " oculta celosamente sus secretos e
intencionalmente lleva al error a los intérpretes presumidos". [105]
"Parte de los Símbolos son mostrados . . . al Iniciado, pero es
intencionalmente engañado con interpretaciones falsas". [106] "Los
iniciados son pocos aunque muchos oyen el Thyrsus". [107] "El
significado de los Símbolos no se descubre enseguida. Les damos sólo
indicaciones generales. Debe descubrir el significado profundo y misterioso por
sí mismo". [108] "es para cada uno de los Masones el descubrir el
secreto de la Masonería por la reflexión en sus símbolos y por una sabia
consideración de lo que es dicho y hecho en el trabajo". [109] "El
grito universal en todo el mundo Masónico", dice Mackey [110] "es por
la luz; nuestras logias de ahora en adelante serán escuelas, nuestra labor
será estudiar, nuestro sueldo será aprender; los tipos y símbolos, los mitos
y alegorías de la institución empiezan apenas a investigarse con referencia al
significado fundamental y los Francmasones ahora comprenden completamente la tan
frecuentemente citada definición, que la Masonería es una ciencia de moralidad
oculta en alegorías e ilustrada por símbolos."
Los símbolos Masónicos pueden y son interpretados en
sentidos diferentes. Eclesiásticos ortodoxos anglicanos trataron todo el
simbolismo del Antiguo y Nuevo Testamentos en relación con el simbolismo del
Templo de Salomón como un simbolismo Masónico y a la Masonería como a la
"sirvienta de la religión" [111] que, "en casi todas partes de
cada grado se refiere distinta y plenamente a un Salvador crucificado".
[112] Muchos autores Masónicos en los países latinos [113], y algunos de los
principales autores angloamericanos [114], declaran que el simbolismo Masónico
en su original y apropiado sentido se refiere sobre todo al culto solar y
fálico de los antiguos misterios, sobre todo los egipcios. [115] "es en
los símbolos antiguos y su significado oculto", dice Pike [116] "que
los verdaderos secretos de la Francmasonería consisten. Éstos deben revelar su
naturaleza y propósitos verdaderos". En conformidad con esta regla de
interpretación, la letra G en el símbolo de Gloria (Estrella Resplandeciente)
o la Gamma griega (cuadrado), resumiendo a toda la Masonería es normalmente
explicada con el significado de "generación"; la letra inicial del
tetragramaton (Yahweh) y el nombre completo se explican como un principio macho
o macho-hembra. [117] Con el mismo sentido, según la antigua interpretación,
se explican las dos columnas Boaz y Jachin; la Rosacuz (una cruz con una rosa en
el centro); el punto dentro del círculo; el "vesica piscis", el bien
conocido símbolo del Salvador; el triple Tau; Sol y Luna; Hiram y Cristo
(Osiris); el ataúd; la Cámara Media y aun el Sancta Sanctorum, como adyta o
las más santas partes de cada templo, normalmente contenían horribles objetos
de culto fálico. [118]
Puesto que los masones, incluso en sus conferencias oficiales
y rituales, generalmente reivindican un origen egipcio del simbolismo Masónico
y una íntima "afinidad" de "los usos y costumbres Masónicos con
aquellos de los Antiguos Egipcios" [119] tales interpretaciones se han de
considerar oficialmente autorizadas. Pike dice, además, que "casi cada uno
de los símbolos Masónico antiguos" tiene "cuatro significados
distintos, como si uno estuviera dentro del otro, el significado moral,
político, filosófico y espiritual". [120] Desde el punto de vista
político Pike, con muchos otro Masones Escoceses angloamericanos, interpreta
todo simbolismo Masónico en el sentido de una lucha sistemática contra toda
clase de "despotismo" político y religioso. Hiram, Cristo, Molay se
ven tan sólo como representantes de la "Humanidad" los
"Apóstoles de Libertad, Igualdad, Fraternidad". [121] La Cruz (un
cuadrado doble o cuádruple) no es "ningún símbolo específicamente
cristiano", "para todos nosotros es un emblema de la Naturaleza y de
la vida Eterna; de ellos sólo deje que cada quien diga por sí mismo".
[122] La Cruz X (Cristo) fue el Signo de la Sabiduría Creadora o Logos, el Hijo
de Dios. Mithraism marco a sus soldados en la frente con una cruz, etc. [123]
I.N.R.I., la inscripción en la Cruz, Masónicamente dice: "Igne Natura
Renovatur Integra". La regeneración de la naturaleza por la influencia del
sol simboliza la regeneración espiritual de la humanidad por el fuego sagrado
(verdad y amor) de la Masonería, como una institución completamente
naturalista. [124] "El primer asesino de Hiram es la Realeza que es el
ejemplo típico de la tiranía", golpeando "con su regla de hierro a
la garganta de Hiram y haciendo de la libertad de palabra una traición".
El segundo asesino es el Pontificado (Papado) "apuntando el cuadrado de
acero al corazón de la víctima". [125] Cristo agonizando en el Calvario
es para la Masonería "el más grande entre los apóstoles de la Humanidad,
desafiando el despotismo romano y el fanatismo e intolerancia del
sacerdocio". [126] Bajo el símbolo de la Cruz, "las legiones de la
libertad marcharán a la victoria". [127]
El Kadosh (decimotercer grado), pisoteando la tiara papal y
la corona real, se destina a desahogar una justa venganza en estos "grandes
criminales" por el asesinato de Molay [128] y "como el apóstol de la
verdad y de los derechos del hombre" [129] librar a la humanidad "de
la esclavitud del Despotismo y de la Tiranía espiritual". [130] "En
la mayoría de los rituales de este grado todo respira venganza" en contra
del "Despotismo" religioso y político. [131] Por eso se dice que los
símbolos Masónicos "resplandecen de ideas, que deben penetrar el alma de
cada Masón y ser claramente reflejados en su carácter y comportamiento, hasta
que llegue a ser una columna de fortaleza para la fraternidad". [132]
"no hay ni una iota del Ritual Masónico", agrega la "Voice"
de Chicago, "que este vacío de significado". [133] Estas
interpretaciones, es verdad, no han sido adoptadas oficialmente por los ritos
angloamericanos del gremio; pero aparecen como totalmente autorizados, aunque no
los únicos autorizaron ni siquiera por su sistema ni por los dos primeros
artículos de los "Antiguos Cargos" (1723), que contienen la ley
fundamental de la Francmasonería. Acerca del carácter no-sectario de la
masonería y de su simbolismo, Pike justamente comenta: "La Masonería no
propaga ninguna creencia, excepto la suya propia muy sencilla y sublime
enseñada por la Naturaleza y la Razón. Nunca ha habido una falsa Religión en
el mundo. La única revelación universal permanente esta escrita en la
Naturaleza visible y es explicada por la Razón y completada por las sabias
analogías de la fe. No hay mas que una religión verdadera, un dogma, una
creencia legítima". [134] Por consiguiente, también, la Biblia como un
símbolo Masónico, se interpreta como un símbolo del Libro de la Naturaleza o
del Código de la razón y conciencia humanas, mientras que los dogmas,
cristianos y otros, no tienen para la Francmasonería sino la importancia de
símbolos cambiantes que cubren la única verdad permanente, de la que las
"Ciencia" y "Artes" Masónicos son una "revelación
progresiva", y su aplicación. [135]
Se debe notar, que la gran mayoría de los Masones están
lejos de ser "iniciados" y "se arrastran en la oscuridad
egipcia". [136] "La masonería de los grados más altos", dice
Pike [137] "enseña las grandes verdades de la ciencia intelectual; pero
acerca de estos, así como de los rudimentos y primeros principios, la
masonería Azul es completamente ignorante. Sus dramas parecen tener la
intención de enseñar la resurrección del cuerpo". "La pretendida
posesión de secretos misteriosos, ha permitido a la masonería Azul de contar
sus iniciados por decenas de millares. Nunca fue ninguna pretensión a la
posesión de conocimientos misterioso tan sin fundamento y tan absurda como la
de los Grados del Capítulo del Arco Azul y Real". [138] "La parodia
de Cristiandad de la Masonería Azul la hizo simplemente una emasculada e
impotente sociedad con grandes y resonantes pretensiones y escasos resultados.
Y, aún así, sus multitudes adhieren a ella, porque la iniciación es una
necesidad del Alma Humana; y porque instintivamente anhela la unión de los
muchos bajo el mando de una única voluntad, en cosas espirituales así como en
cosas temporales, por una Jerarquía y un Monarca". [139] "Debe el
Adepto entender el significado de los Símbolos [140] y Oliver declara:
"Hermanos, de rango y cargo elevados, desconocen a menudo los principios
elementales de la ciencia". [141] Masones, "pueden haber sido Maestros
de la Cátedra por cincuenta años y aun no haber aprendido el secreto de la
Hermandad. Este secreto es, en su propia naturaleza, invulnerable; para el
Masón que ha llegado a conocerlo, que sólo podía haberlo supuesto y
ciertamente no haberlo recibido de nadie; lo ha descubierto, porque ha estado en
la logia, marcado, aprendido e interiormente digerido. Cuando llega al
descubrimiento, él incuestionablemente, lo guarda para sí mismo, sin
comunicarlo ni aun a su Hermano más íntimo, porque, si esta persona no tiene
la capacidad para descubrirlo por si mismo, querría asimismo la capacidad para
utilizarlo, si lo recibiera verbalmente. Por esta razón será para siempre un
secreto". [142]
En vista del hecho de que los secretos de la Masonería son
desconocidos de la mayoría de los masones, los juramentos de secreto tomados
sobre la Biblia son de lo más sorprendente e injustificable. El juramento, por
ejemplo, del primer grado es como sigue: "Yo, en la presencia del Gran
Arquitecto del Universo, . . . por la presente y sobre esto solemne y
sinceramente juro, que esconderé siempre, encubriré y nunca revelare ninguna
parte o partes, ningún punto o puntos de los secretos o misterios de o
pertenecientes a los Libres y Aceptados Masones en la Masonería que se me
hubieran dado a conocer hasta este momento, que se me den a conocer ahora o que
puedan en cualquier momento futuro serme comunicados" etc. "Estos
varios puntos que solemnemente juro observar bajo pena, no menor, de que me
corten la garganta y la lengua de raíz y de que mi cuerpo sea enterrado en las
arenas del mar", "o el castigo aun más eficaz de ser estigmatizado
como un individuo deliberadamente perjuro, vacío de todo valor moral".
"Así que Dios me ayude", etc. Juramentos semejantes, excepto con
castigos aun más severos, se toman en los grados superiores. Los contenidos
fundamentales de las promesas son según Pike: decimoctavo grado: "Me
comprometo y garantizo que sostendré siempre, que corresponde a la Masonería
el enseñar las grandes verdades no-sectarias, que no pertenecen exclusivamente
a ninguna religión y reconozco que no tengo el mas mínimo derecho para exigir
de otros que acepten ninguna interpretación particular de los símbolos
Masónicos, que I les atribuya en virtud de mis creencias personales. Me obligo
y solemnemente garantizo que respetare y sostendré por todos los medios y bajo
cualquier circunstancia la Libertad de Expresión, la Libertad de Pensamiento y
la Libertad de Conciencia en temas religiosos y políticos". [143]
Trigésimo Grado: A.-- "Yo solemnemente y libremente juro obediencia a
todas las leyes y reglamentos de la Orden, cuya creencia será mi creencia,
prometo obediencia a todos mis superiores regulares. . . . Me comprometo a
dedicarme, alma y cuerpo, a la protección de la inocencia, a la defensa del
derecho, a la derrota de la tiranía y al castigo de toda infracción contra la
ley de la Humanidad y los derechos del Hombre. . . nunca, ni por interés ni por
miedo, ni aun para salvar mi existencia, ni me someteré ni sufriré ningún
despotismo material, que pudiera esclavizar u oprimir a la humanidad por la
usurpación o el abuso del poder. Juro nunca someterme ni tolerar ningún
Despotismo intelectual, que pretenda encadenar o trabar el libre pensamiento,
etc." B. "Yo solemnemente juro consagrar mi vida a los fines de la
Orden de los Caballeros Kadosh, y cooperar lo mas eficazmente por todos los
medios prescritos por las autoridades constituidas de la orden para alcanzarlos.
Yo solemnemente juro y dedico a estos fines, mis palabras, mi energía, mi
fuerza, mi influencia, mi inteligencia y mi vida. Yo juro considerarme en
adelante y para siempre como el Apóstol de la Verdad y de los derechos del
hombre". C. "Yo me consagrare al máximo a traer el debido castigo
sobre los opresores, los usurpadores y los perversos; Me comprometo a nunca
perjudicar a un Caballero Kadosh, sea por palabra o por hecho. . .; juro que si
lo encuentro como enemigo en el campo de batalla, salvaré su vida, cuando me
haga el Signo de Auxilio, y lo libraré de prisión y cautiverio por tierra o
por agua, aun al riesgo de mi propia vida o de mi propia libertad. Me comprometo
a defender el derecho y la verdad aun por la fuerza y la violencia, si necesario
y si debidamente ordenado por mis superiores regulares". D. "Me
comprometo a obedecer sin titubeo cualquier orden que sea de mis Superiores
regulares en la Orden". [144]
VII. TRABAJO EXTERNO DE LA FRANCMASONERIA:
SUS REALIZACIONES, INTENCIONES Y MÉTODOS
El trabajo externo de la Francmasonería, aunque uniforme en
su carácter fundamental y sus líneas generales, varía considerablemente en
diferentes países y con distintos símbolos Masónicos. Propósitos
"Caritativos" o "filantrópicos" son perseguidos
principalmente por las Masonerías inglesa, alemana y americana, mientras que,
prácticamente al menos, estos son descuidados por los Masones en los países
latinos, que están absortos en actividad política. Pero aun en Inglaterra,
donde se gastan, relativamente, las más grandes cantidades para propósitos
caritativos, la filantropía Masónica no parece ser inspirada por muy altos
ideales de generosidad y desinterés, por lo menos con respecto a la gran
mayoría de los hermanos; las contribuciones principales son hechas por unos
cuantos hermanos muy ricos y el resto por los acomodados. Por otra parte, en
todos los países son casi exclusivamente masones y sus familias quienes se
aprovechan de la caridad Masónica. La beneficencia Masónica hacia el mundo
"profano" es poco más que figurativa, consistiendo en la propagación
y aplicación de los principios Masónicos por los que los Masones fingen
promover el bienestar de la humanidad; y si los Masones, particularmente en los
países Católicos, de vez en cuando se dedican a trabajos caritativos como
ordinariamente se entiende, su objetivo es ganar simpatía y así hacer avanzar
sus verdaderos propósitos. En América del Norte, sobre todo en los Estados
Unidos, un aspecto característico del trabajo externo es la propensión a
exhibirse en la construcción de suntuosos "templos" Masónicos, en
procesiones Masónicas, en la pose de primeras piedras y la dedicación de
edificios públicos y aun de iglesias cristianas. Esta tendencia ha sido
frecuentemente censurada por escritores Masónicos. "¡La masonería de
este continente se ha vuelto loca yendo en pos del alto ranguismo y de los altos
títulos. Les decimos a los hermanos, que si no le ponen más atención al
simbolismo puro, simple, bello de la logia y menos al oropel, perifollos, fuego
y plumas del Ritualismo y Templarismo escoceses, el Gremio será sacudido hasta
sus mismas fundaciones!" "Que suene la alarma". [145]
"Muchos masones han pasado por la ceremonia sin ninguna inspiración; pero,
en los desfiles públicos de las logias (incluso en Inglaterra) se encuentran
generalmente en la primera línea y en los banquetes Masónicos no pueden ser
igualados ni superados". [146]
Pero el objetivo verdadero de ambos trabajos, interno y
externo, es la propagación y aplicación de los principios Masónicos. El
verdadera método Masónico es, que la logia es el terreno común en el que
hombres de diferentes religiones y opiniones políticas, con tal de que acepten
los principios generales Masónicos, se pueden reunir; por tanto, no interfiere,
directa ni activamente, con la política de los partidos, pero excluye las
discusiones políticas y religiosas de las reuniones, dejando a cada Masón
aplicar los principios a los problemas de cada día. Pero este método es
abiertamente repudiado por la Masonería contemporánea en los países latinos y
por muchos Consejos Supremos del Antiguo y Aceptado sistema escocés, por la
Gran Logia de Hungría; el Gran Orienta de Bélgica, etc. fue y es
prácticamente rechazado también por la masonería alemana e incluso por la
americana y la inglesa. Por eso las logias Masónicas americanas, por lo menos,
y abiertamente, así lo reivindican algunos de los principales autores
Masónicos, jugaron un papel preponderante en el movimiento de independencia,
las logias de los "Ancianos", en general, promovieron este movimiento
y las de los "modernos" se pusieron del lado de la Gran Bretaña.
[147] según la "Revista Masónica" la Francmasonería fue
instrumental en la formación de la Unión Americana (1776), reivindicando
cincuenta y dos [148] o incluso cincuenta y cinco [149] de los cincuenta y seis
"signatarios de la Declaración de Independencia como miembros de la
Orden". Otras publicaciones periódicas Masónicas, sin embargo,
reivindican que sólo seis de los signatarios [150] y sólo nueve de los
presidentes de los Estados Unidos eran francmasones. [151] En la Revolución
francesa (1789) y en los movimientos revolucionarios posteriores en Francia,
Italia, España, Portugal, América Central y del Sur, Cuerpos Masónicos, se
dice, tomaron una parte más o menos activa, como lo declaran prominentes
representantes de las Grandes Logias en los diferentes países y en muchos casos
por historiadores imparciales "profanos". [152] En Rusia también la
Francmasonería, finalmente, llegó a ser una "conspiración
política" de asociaciones organizadas Masónicamente que cubrieron el
terreno.
Incluso con respecto a la más reciente Revolución Turca,
parece cierto que el Nuevo partido turco, que hizo y dirigió la Revolución,
fue guiado por masones, y que la masonería, sobre todo los Grandes Orientes de
Italia y Francia, tuvieron un papel preponderante en esta Revolución. [153]
Dirigiendo estas obras, la Francmasonería propaga principios que, lógicamente
desarrollados, como se muestra antes, son esencialmente revolucionarios y sirven
de base para todo tipo de movimientos revolucionarios. Dirigiendo a los Masones
a descubrir por si mismos reformas prácticas en conformidad con los ideales
Masónicos y a trabajar para su realización, fomenta en sus miembros, y a
través de ellos en la sociedad en general, el espíritu de innovación. Como
una asociación aparentemente inofensiva y aun caritativa, pero que es en
realidad, por su secreto y ambiguo simbolismo, sujeta a las más diversas
influencias, proporciona en tiempos críticos un refugio para la conspiración,
y aun cuando sus logias no se transformen ellas mismas en clubes de complots,
los Masones son entrenados y alentados a encontrar asociaciones nuevas para
tales propósitos o a utilizar asociaciones existentes. Por eso, la
Francmasonería en el siglo XVIII, como un aliado poderoso de la infidelidad,
preparó la Revolución francesa. Se selló la alianza de la Francmasonería con
la filosofía, públicamente, por la iniciación solemne de Voltaire, jefe de
estos filósofos, el 7 de febrero de 1778, y su recepción de la túnica
Masónica del famoso materialista Hermano Helvetius. [154] Antes de la
Revolución, nacieron varias sociedades conspiradoras relacionadas con la
Francmasonería de la que se apropiaron sus formas y métodos; Illuminati,
clubes de Jacobinos, etc. Un número relativamente importante de los principales
revolucionarios fueron miembros de logias Masónicas, entrenados por la vida en
la logia para sus carreras políticas. Incluso el programa de la Revolución
expresado en los "derechos del hombre" fue, como antes se muestra,
tomado de los principios Masónicos, y su divisa: "Libertad, Igualdad,
Fraternidad" es la divisa misma de la Francmasonería. De la misma manera,
la Francmasonería, junto con los Carbonari, cooperaron en el movimiento
revolucionario italiano del siglo XIX. Casi todos los jefes prominentes y entre
ellos Mazzini y Garibaldi, son ensalzados por la Masonería como sus miembros
más distinguidos. En Alemania y Austria la Francmasonería, durante el siglo
XVIII fue un poderoso aliado del partido llamado de "Las Luces"
(Aufklaerung), y del Josefinismo; durante el siglo XIX de los partidos
pseudo-Liberal y anticlerical.
Para apreciar debidamente la actividad de la Francmasonería
en Alemania, Suecia, Dinamarca e Inglaterra, y en Francia bajo el régimen
Napoleónico, no se deben descuidar las relaciones especiales entre la
Francmasonería y las dinastías reinantes. En Alemania dos terceras partes de
los masones eron miembros de las antiguas Grandes Logias Prusianas bajo el
protectorado de un miembro de la Dinastía Real, lo que implica un control
severo de toda actividad de la logia en conformidad con los objetivos del
Gobierno. Así que los francmasones alemanas son difícilmente capaces de una
actividad independiente. Pero ellos indudablemente fomentaron el movimiento por
el que Prusia gradualmente llegó a ser el principal estado de Alemania,
considerado por ellos como el "representante y el protector de la
evolución moderna" en contra del "Ultramontanismo", la
"intolerancia", y las "usurpaciones Papales". También
promovieron el "Kulturkampf". El famoso jurisconsulto Masón, Gran
Maestro Bluntschli, fue uno de los principales agitadores en este conflicto;
también inspiró la "Kulturkampf" suiza. Por su instigación, la
asamblea de la "Federación de las Grandes Logias alemanas", con el
objeto de aumentar la actividad de la logia en el sentido de la
"Kulturkampf", declaró, el 24 de mayo de 1874: "es un deber
profesional para las logias, el cuidar que los hermanos lleguen a ser totalmente
conscientes de las relaciones de la Francmasonería con la esfera ética de la
vida y con los propósitos culturales. Los Francmasones están obligados a
realizar los principios de la Francmasonería en la vida práctica y a defender
las fundaciones éticas de la sociedad humana, siempre que sean atacados. La
Federación de las Grandes Logias alemanas facilitará, que cada año se
propongan a todas las logias cuestiones de actualidad para discusión y acción
uniforme". [155] Los Francmasones alemanes harán incansables esfuerzos
para ejercer una firme influencia en la vida general de la nación, siguiendo
los principios Masónicos, manteniendo así una perpetua y silenciosa
"Kulturkampf". Los medios principales que emplearan serán las
bibliotecas populares, conferencias, la afiliación de asociaciones e
instituciones afines, la creación, donde sea necesario, de instituciones
nuevas, a través de las cuales el espíritu Masónico penetrara a la nación.
[156] Una actividad semejante es desplegada por los francmasones austríacos.
La organización principal que en Francia afianzó el éxito
de la Francmasonería fue la famosa "Liga de instrucción" fundada en
1867 por el Hermano F. Macé, que posteriormente fue miembro del Senado. Esta
liga afilió e implicó con su espíritu a muchas otras asociaciones. La
Masonería francesa y sobre todo el Gran Oriente de Francia han desplegado la
actividad más sistemática como el elemento político dominante en la
"Kulturkampf" francesa desde 1877. [157] De los documentos oficiales
de la Masonería francesa contenidos principalmente en el "Boletín"
oficial y en los "Compte-rendu" del Gran Oriente se ha demostrado que
todas las medidas anticlericales pasadas por el Parlamento francés fueron
decretadas de antemano en las logias Masónicas y ejecutadas bajo la dirección
del Gran Oriente, cuyo objetivo declarado es controlar todo y a todo mundo en
Francia. [158] "Yo dije en la asamblea de 1898", declara el diputado
Massé, orador oficial de la Asamblea de 1903, "que es el deber supremo de
la Francmasonería el interferir cada día más y más en las contiendas
políticas y profanas". "Éxito (en la lucha anticlerical) es en gran
medida debido a la Francmasonería; porque es su espíritu, su programa, sus
métodos, que han triunfado". "Si se ha establecido el Bloc, esto se
debe a la Francmasonería y a la disciplina aprendida en las logias. Las medidas
que ahora tenemos que acelerar son la separación de la Iglesia y del Estado y
una ley sobre la enseñanza. Confiemos en la palabra de nuestro Hermano
Combes". "Por mucho tiempo la Francmasonería ha sido simplemente la
república oculta", i.e., el parlamento y el gobierno secretos de la
Francmasonería en realidad gobiernan Francia; el Estado, el Parlamento y el
Gobierno profanos simplemente ejecutan sus decretos. "Somos la conciencia
del país"; "somos cada año la campanilla fúnebre que anuncia la
muerte de un gabinete que no ha cumplido con su deber sino que ha traicionado a
la República; o somos su apoyo, diciendo alentadoramente en un solemne momento:
Le presento la voz del país. . . el satisfecit que usted desea, o su reproche
que mañana será sellado por su caída". "Requerimos vigilancia y
sobre todo confianza recíproca, si hemos de llevar a cabo nuestro trabajo, aún
no terminado. Este trabajo, usted sabe. . . el combate anticlerical, continua.
La República debe librarse a sí misma de las congregaciones religiosas,
hechandolas fuera con un enérgico golpe. El sistema de medias tasas es
peligroso en todas partes; el adversario debe ser aplastado de un solo
golpe". [159] "Es fuera de duda", declaró el presidente de la
Asamblea de 1902, Hermano Blatin, con respecto a las elecciones francesas de
1902, "que habríamos sido derrotados por nuestros bien organizados
adversarios, si la Francmasonería no se hubiera extendido sobre todo el
país". [160]
Junto con esta actividad política, la Francmasonería
empleó contra sus adversarios, fueran reales o supuestos, un sistema de
espionaje y de falsas acusaciones, cuya exposición provocó la caída del
gabinete Masónico de Combes. En verdad, todas las reformas
"anticlericales" Masónicas llevadas a cabo en Francia desde 1877,
tales como la secularización de la educación, las medidas en contra de las
escuelas privadas cristianas y los establecimientos caritativos, la supresión
de las órdenes religiosas y la expoliación de la Iglesia, de manera declarada
culminaron en una reorganización anticristiana e irreligiosa de la sociedad
humana, no sólo en Francia sino en todo el mundo. Por eso la Francmasonería
francesa, siendo el abanderado de toda la Francmasonería, pretende inaugurar la
era de oro de la república Masónica universal, incluyendo en la hermandad
Masónica a todos los hombres y a todas las naciones. "La victoria del
Galileo", dijo el presidente del Gran Oriente, Senador Delpech, el 20 de
septiembre de 1902, "ha durado veinte siglos. Pero ahora él muere a su
vez. La misteriosa voz, que anuncio (a Julián el Apóstata) la muerte de Pan,
hoy anuncia la muerte del impostor Dios que prometió una era de justicia y paz
a aquellos que creían en él. La ilusión ha durado mucho tiempo. El mentiroso
Dios desaparece ahora a su vez; muere para reunirse en el polvo de las edades
con las divinidades de India, Egipto, Grecia, y Roma, que vieron a muchas
criaturas postrarse delante de sus altares. Hermanos Masones, nos alegramos
declarando que no somos totalmente ajenos a este derrocamiento de los falsos
profetas. La Iglesia Romanista, fundada en el mito Galileo, empezó a
deteriorarse rápidamente desde el mismo día en el que se estableció la
Asociación Masónica". [161]
La afirmación de los masones franceses: "somos la
conciencia del país", no era cierta. De las estadísticas oficiales se
determinó, que en todas las elecciones hasta 1906, la mayoría de los votos
fueron en contra del Bloc Masónico, y aun el resultado de 1906 no prueba que el
Bloc, o masonería, en sus medidas y propósitos anticlericales representaban la
voluntad de la nación, ya que lo contrario es evidente por muchos otros hechos.
Mucho menos representa él la "conciencia" de la nación. El hecho es,
que el Bloc, en 1906, obtuvo una mayoría tan sólo porque la mayor parte de
esta mayoría votó en contra de su "conciencia". Sin duda las
reivindicaciones de la Francmasonería en Francia son muy exageradas, y los
éxitos que han obtenido son debidos principalmente al rebajamiento de la
tonalidad moral en la vida pública y privada, facilitado por la desunión
existente entre los católicos y por los serios errores políticos que
cometieron. Bastante semejante es el trabajo externo del Gran Oriente de Italia
que también pretende ser el porta estandarte de la Francmasonería en la lucha
laica de la luz y de la libertad Masónicas en contra de los poderes de "la
oscuridad espiritual y de la esclavitud", que se refieren por supuesto al
papado, y sueña con el establecimiento de un nuevo y universal imperio
republicano con una Roma Masónica, que reemplazara al imperio papal y Cæsareo,
como metrópolis. El Gran Oriente de Italia ha declarado frecuentemente que es
seguido entusiásticamente en esta lucha por la Francmasonería del mundo entero
y, sobre todo, por los centros Masónico de París, Berlín, Londres, Madrid,
Calcuta, Washington. [162] No ha sido contradicha ni por una sola Gran Logia en
ningún país, ni las alemanas ni otras Grandes Logias no rompieron de ningún
modo sus relaciones con ella a causa de su vergonzosa actividad política y
anti-religiosa. Pero aunque los objetivos de los masones italianos son quizás
más radicales y sus métodos más astuto que los de los franceses, su
influencia política, debido a la desigualdad de las condiciones sociales
circundantes, es menos fuerte. Lo mismo se puede decir de las Grandes Logias
belga y húngara, que también consideran al Gran Oriente de Francia como su
modelo político.
Desde 1889, fecha del congreso Masónico internacional,
reunido en París, los 16 y 17 de julio de 1889, por el Gran Oriente de Francia,
se han hecho sistemáticos y continuos esfuerzos para crear una unión más
estrecha de la Francmasonería universal con el fin de realizar eficaz y
rápidamente los ideales Masónicos. Los aliados especiales del Gran Oriente en
esta tarea son: el Consejo Supremo y la Gran Logia Simbólica de Francia y las
Grandes Logias Masónicas de Suiza, Bélgica, Italia, España, Hungría,
Portugal, Grecia; Las Grandes Logias de Massachusetts y de Brasil también
fueron representadas en el congreso. El programa seguido por el Gran Oriente de
Francia, en sus líneas principales, dice así: "La Masonería, que
preparó la Revolución de 1789, tiene el deber de continuar su trabajo".
[163] Esta tarea se debe de cumplir por la aplicación consistente, completa y
estricta, de los principios de la Revolución a todos los departamentos del
orden religioso, moral, judicial, legal, político y social. Como las reformas
políticas necesarias están realizadas en la mayoría de sus puntos esenciales,
de aquí en adelante la aplicación consistente de los principios
revolucionarios a las condiciones sociales de la humanidad será la tarea
principal de la Masonería. La república social universal, en la que, después
del derrocamiento de toda clase de tiranía espiritual y política", de los
poderes dinásticos y "teocráticos" y de los privilegios de clase,
reinara la más grande libertad individual posible y una igualdad social y
económica en conformidad con los ideales Masónicos franceses, verdaderos
objetivos finales de esta labor social.
Los siguientes se consideran como los medios principales: (1)
destruir radicalmente, por la persecución abierta de la Iglesia o por un
sistema hipócrita y engañoso de separación entre el Estado y la Iglesia, toda
influencia social de la Iglesia y de la religión, insidiosamente llamada
"clericalismo", y, hasta donde sea posible, destruir a la Iglesia y
toda verdadera, i.e., religión sobrehumana, que vaya más allá de un incierto
culto de la patria y de la humanidad; (2) Laicizar o secularizar, por un
igualmente hipócrita y engañoso sistema de "no-sectarismo", toda
vida pública y privada y, sobre todo, la instrucción y educación populares.
"No-sectarismo" tal como lo entiende el partido del Gran Oriente es un
sectarismo anticatólico e incluso anticristiano, ateo, positivista, o
agnóstico disfrazado de no-sectarismo. La libertad de pensamiento y conciencia
de los niños tiene que desarrollarse sistemáticamente en el niño en la
escuela y ser protegida, lo más que se pueda, en contra de toda influencia
perturbadora, no sólo por parte de la Iglesia y de los sacerdotes, sino
también de los propios padres de los niños y aun por medio de la coacción
moral y física, sí necesario. El partido del Gran Oriente la considera como la
indispensable e indefectiblemente vía segura hacia el establecimiento
definitivo de la república social universal y de la pretendida paz mundial,
como ellos la imaginan, y de la gloriosa era de solidaridad humana y de
insuperable felicidad humana en el reino de libertad y justicia. [164]
El esfuerzo para lograr una unión más estrecha con las
Francmasonerías angloamericana y alemana se hizo principalmente por la Gran
Logia Simbólica de Francia y la "Agencia Masónica Internacional" de
Neuchâtel (dirigida por el ex-Gran Maestro suizo Quartier-La Tente), vinculado
con la pequeña Gran Logia "Alpina" de Suiza. Estas dos Grandes
Logias, como agentes secretos del Gran Oriente de Francia, actuaron como
mediadores entre éste y los Cuerpos Masónicos de países anglófonos y
alemanes. Con las Grandes Logias inglesas y americanas sus esfuerzos, hasta
ahora, habían tenido poco éxito. [165] Sólo la Gran Logia de Iowa parece
haber reconocido a la Gran Logia de Francia. [166] La Gran Logia inglesa no
sólo rechazó la oferta, sino que incluso declaró, el 23 de septiembre de
1907, por medio de su archivista: "Creemos que, estamos mejor en
Inglaterra, separados de tal gente. De hecho, la Francmasonería tiene un tan
mal olor en el Continente de Europa, a causa de ser explotada por Socialistas y
Anarquistas, que tenemos que romper enteramente las relaciones con la mayoría
de los Grandes Cuerpos que han abandonado nuestros Linderos". [167] Las
Grandes Logias americanas (Massachusetts, Missouri, etc.), en general, parecen
estar resueltas a seguir el ejemplo de las Grandes Logias inglesas.
Las Grandes Logias alemanas, al contrario, por lo menos la
mayoría, cedieron ante la presión ejercida en ellas por un gran numero de
hermanos alemanes. Cautivadas por el partido del Gran Oriente, el 3 de junio de
1906, la Federación de las ocho Grandes Logias alemanas, por 6 votos a 2,
decretó establecer relaciones amistosas oficiales con la Gran Logia, y el 27 de
mayo de 1909, por 5 votos a 3, restaurar las mismas relaciones con el Gran
Oriente de Francia. Este último decreto provocó las más grandes
demostraciones de alegría, triunfo y jubilación en el partido del Gran
Oriente, que lo consideró como un evento de gran importancia histórica. Pero
entre tanto una discusión en la prensa pública fue provocada por algunos
artículos incisivos del "Germania" [168] con el resultado de que, las
tres antiguas Grandes Logias Prusianas, que constaban de 37 198 hermanos
controladas por el protectorado, abandonando su ambigua actitud enérgicamente
condenaron el decreto del 27 de mayo de 1909, y la actitud de las 5 otras así
llamadas Grandes Logias "humanitarias" alemanas, que constaban de solo
16 448 hermanos. Se esperaba que, las Grandes Logias británicas y americanas,
incitadas por el ejemplo de las Grandes Logias alemanas, frente al secular
enemigo común del Vaticano, se unirían al partido del Gran Oriente antes del
gran congreso Masónico universal, que se tendría en Roma en 1911. Pero en
lugar de una más estrecha unión de la Francmasonería universal soñada por el
partido del Gran Oriente, el único resultado fue una división entre las
Grandes Logias alemanas por el que la federación misma fue momentáneamente
sacudida hasta sus cimientos.
Pero a pesar del fracaso de las negociaciones oficiales,
había muchos alemanes y no pocos masones americanos, que evidentemente,
favorecían, por lo menos, los principales objetivos anticlericales del partido
del Gran Oriente. Sorprendente evidencia de esto fue la resultante y violenta
agitación mundial, que, con la ocasión de la ejecución del anarquista,
Hermano Ferrer, 31, un miembro activo del Gran Oriente de Francia [169] fue
provocada por los Grandes Orientes de Francia [170] y de Italia [171] para
motivar la organización de un Kulturkampf internacional según el modelo
francés. En casi todos los países de Europa, la separación del Estado y de la
Iglesia y la laicizacion o neutralización de la enseñanza y educación
populares, fueron y son todavía exigidas por todos los partidos de Izquierda
con redoblada impetuosidad.
El hecho de que hay también masones americanos, que
evidentemente defienden la Kulturkampf en América e inspiran la Kulturkampf
internacional, es atestado por el ejemplo de los Hermanos. J.D. Buck, 33 y A.
Pike, 33. Buck publicó un libro, "El Genio de la Francmasonería", en
el que defiende muy enérgicamente una Kulturkampf para los Estados Unidos. Este
libro que, en 1907, estaba en su 3ra edición, se recomienda ardientemente a
todos los masones americanos por los periódicos Masónicos. A. Pike, como el
Gran Comendador del Supremo Consejo Maestro Mundial (Charleston, Carolina del
Sur) no perdió ninguna oportunidad para, en sus cartas, excitar el espíritu
anticlerical de sus colegas. En una larga carta del 28 de diciembre de 1886, por
ejemplo, le ruega al Gran Comendador italiano, Timoteo Riboli, 33, amigo íntimo
de Garibaldi, de hacer todo lo que este en su poder, para unir a la Masonería
italiana en contra del Vaticano. El escribe:
El Papado. . . ha sido durante mil años el verdugo y la maldición de la
Humanidad, la impostura más desvergonzada, en su pretensión al poder
espiritual de todas las edades. Con sus túnicas empapadas y apestando con la
sangre de medio millón de seres humanos, siempre con el apreciado olor de carne
humana quemada en sus narices, se regocija con la renovada
perspectiva del poder. Ha enviado por todo el mundo sus
anatemas en contra del gobierno Constitucional y del derecho de los hombres a la
libertad de pensamiento y conciencia.
Además,
"En presencia de esta 'Cobra di capello' espiritual,
este enemigo mortal, traicionero, asesino, el más formidable poder en el mundo,
la unidad de la Masonería italiana es de necesidad absoluta y suprema; y ante
esta necesidad superior y omnipotente todas las consideraciones menores deben
deferirse; las disensiones y la desunión, en presencia de este enemigo de la
raza humana son criminales". "no debe haber ninguna insistencia
inflexible, intransigente en opiniones particulares, teorías, prejuicios,
profesiones: sino, al contrario, concesiones mutuas y cooperación
armoniosa". "La Francmasonería del mundo se regocijará al ver
cumplida y consumada la Unidad de la Francmasonería italiana". [172]
Periódicos Masónicos importantes, por ejemplo, "El
Tyler-Keystone Americano" (Ann Arbor), abiertamente patrocinan los
esfuerzos del Partido del Gran Oriente francés. "La absoluta unidad del
Gremio", dice el Antiguo Gran Maestro Clifford P. MacCalla (Pennsylvania),
"es un glorioso concepto". "Ni las fronteras de los Estados ni
los vastos océanos separan a la Fraternidad Masónica. Por todas partes es
una". "No hay iglesia universal, ni Cuerpo universal de política;
solo hay una Fraternidad universal, esta Francmasonería; y cada Hermano que es
un miembro digno, puede sentirse orgulloso de ella". [173] Debido a la
solidaridad existente entre todos los Cuerpos Masónicos y entre los masones
individuales, todos son solidariamente responsables por las maldades de sus
compañeros miembros.
Masones representativos, sin embargo, exaltan la pretendida
saludable influencia de su orden en la cultura y el progreso humanos. La
Masonería", dice Frater, Gran Orador, Washington, "es el santuario de
grandes pensamientos, de bellos sentimientos, el seminario para el
perfeccionamiento de los estándares moral y mental de sus miembros. Es como un
deposito de moralidad que llueve su benigna influencia en la mente y en el
corazón". [174] "La Francmasonería Moderna", según otros
masones, "es un reformador social y moral". [175] "nadie",
dice el "Keystone" de Chicago, "ha calculado o puede calcular el
tan extenso carácter de la influencia de la Masonería en el mundo. No se
limita de ninguna manera a los Cuerpos del Gremio. Cada iniciado es un portador
de la luz, una fuente luminosa". [176] "En Alemania como en los
Estados Unidos y Gran Bretaña aquellos que han sido lideres de hombres en la
vida intelectual, moral y social, han sido francmasones. Ejemplos eminentes en
el pasado han sido los Hermanos Fichte, Herder, Wieland, Lessing, Goethe. El
más grande de todos ellos fue I.W. von Goethe. Bien podemos estar orgullosos de
un tal hombre" [177] etc. Los Masones alemanes [178] reivindican para la
Francmasonería una parte considerable en el espléndido desarrollo de la
literatura alemana en los siglos XVIII y XIX. Estas reivindicaciones, sin
embargo, cuando se examinan con espíritu crítico, resultan o infundadas o
exageradas. La Francmasonería inglesa, estaba entonces en un bajo nivel moral e
intelectual y retrogradando hacia la ortodoxia, no estaba calificada para ser la
creadora o un factor importante en la libre pensadora "Cultura de la
Ilustración". La Masonería alemana, entonces dominada por el sistema
sueco y la Estricta Observancia e intelectual y moralmente degenerada, como los
mismos historiadores Masónicos lo reconocen, no estaba en mejor condición. En
verdad los principales hombres literarios de la época, Lessing, Goethe, Herder,
etc. fueron cruelmente engañados y defraudados por lo que vieron y
experimentaron en su vida de la Logia. [179] Lessing habló con desdén de la
vida de la Logia; Goethe describió las asociaciones Masónicas y sus hechos
como "necios y pícaros"; Herder escribió, el 9 de enero de 1786, al
famoso Hermano filólogo Heyne; "sostengo un odio mortal a las sociedades
secretas y, como resultado de mi experiencia, tanto dentro de sus círculos más
íntimos y fuera de ellas, las mando a todas el demonio. Por las constantes
conspiraciones para dominar y el espíritu de intriga que se arrastra bajo la
cubierta". [180]
La Francmasonería, lejos de contribuir a la grandeza
literaria de estos u otros hombres importantes, se aprovechó del esplendor
exterior que su membresia reflejó en ella. Pero la ventaja no fue de ninguna
manera merecida, ya que, aun en la plenitud de su fama literaria, no ellos, sino
estafadores ordinarios, como Johnson, Cagliostro, etc., fueron los centros
alrededor de los cuales el mundo Masónico gravitó. Todos los hombres
superiores pertenecientes a la Francmasonería: Fichte, Fessler, Krause,
Schröder, Mossdorf, Schiffman, Findel, etc., cuando se esforzaron por depurar
la vida de la Logia de la charlatanería, fueron tratados ignominiosamente por
la mayoría de los masones ordinarios y aun por las autoridades de la Logia.
Hombres de semejante tendencia de pensamiento son estigmatizados por partidarios
Masónicos ingleses y americanos como "materialistas" e
"iconoclastas". [181] Pero cierto es que las Logias trabajan
silenciosa y efectivamente por la propagación y aplicación de los principios
Masónicos "no-sectarios" en la sociedad y vida humanas. Las revistas
Masónicas abundan en pasajes a este efecto. Así el Hermano Richardson de
Tennessee afirma: "La Francmasonería hace su trabajo silenciosamente, pero
es el trabajo de un río profundo, que silenciosamente empuja hacia el océano,
etc." [182] "El abandono de viejos temas y la formación de
nuevos", explicó el Supremo Gran sacerdote, J.W. Taylor (Georgia),
"no siempre surge de la causa inmediatamente perceptible que el mundo
designa, sino que es la culminación de principios que han trabajado en las
mentes de hombres por muchos años, hasta que por fin el momento apropiado y el
ambiente propicio encienden la verdad latente en vida, y, como la luz de la
razón fluye de mente a mente y la unidad de propósito de corazón a corazón,
entusiasmando a todos con una poderosa causa común y moviendo naciones como un
solo hombre hacia la realización de grandes fines. Con este principio la
Institución de la Francmasonería difunde su influencia al mundo de la
humanidad. Trabaja calladamente y en secreto, pero penetra a través de todos
los intersticios de la sociedad con sus muchas relaciones, y los recipientes de
sus muchos favores son intimidados por sus grandes logros, pero no pueden decir
de donde llegó". [183] El "Voice" (Chicago) escribe: "Nunca
antes en la historia de las edades ha la Francmasonería ocupado una posición
tan importante, como en el momento actual. Nunca fue su influencia tan notable,
el número de sus miembros tan extenso, su enseñanza tan venerada".
"Hay más masones fuera de la gran Hermandad que dentro de ella". A
través de su "moralidad pura" con la que la Francmasonería pura es
sinónima, "influencia a la sociedad y, imperceptiblemente, siembra la
semilla que trae fruto en sanas leyes y virtuosos decretos. Sostiene el derecho,
releva al apurado, defiende al débil y levanta al caído (por supuesto, todo se
entiende en el sentido Masónico antes explicado). Así, silenciosa pero segura
y continuamente, construye en el gran tejido de la sociedad humana". [184]
La real fuerza de la Francmasonería en su trabajo externo es
en verdad, que hay más masones y con frecuencia mejor calificados para el
desempeño del trabajo Masónico, fuera de la hermandad que dentro de ella. La
Francmasonería misma en Europa y en América funda sociedades e instituciones
similares en forma y objetivo para todas las clases sociales e infunde en ellas
su espíritu. Así según Gould [185] la Francmasonería, desde aproximadamente
1750, "ha ejercitado una influencia notable sobre todas las otras
sociedades con obligación de juramento". Lo mismo declaran los Hermanos L.
Blanc, Deschamps, etc. por Alemania y otros países. En los Estados Unidos
según la "Enciclopedia de Fraternidades", existen más de 600
sociedades secretas, funcionando más o menos bajo el velo de formas modeladas
en el simbolismo Masónico y por la mayor parte notablemente influenciadas por
la Francmasonería, de manera que uno de cada tres adultos varones en los
Estados Unidos es miembro de una o más de tales sociedades secretas. "La
Francmasonería", dice la "Enciclopedia", p.v., "es por
supuesto, mostrada como la Madre-Fraternidad de hecho y de nombre".
"Pocos de los que estén bien informados en el tema, negarán que la
Fraternidad Masónica sea directa o indirectamente la organización madre de
todas las sociedades secretas modernas, buenas, malas e indiferentes".
[186]
Muchos francmasones angloamericanos están habituados a
protestar fuertemente en contra de todos los cargos que acusan a la
Francmasonería de interferir en asuntos políticos o religiosos o de hostilidad
a la Iglesia o deslealtad a las autoridades públicas. Incluso alaban a la
Francmasonería como "uno de los baluartes más fuertes de la
religión" [187] "la sirvienta de la religión" [188] y la
"sirvienta de la iglesia". [189] "no hay nada en la naturaleza de
la Sociedad", dice el "Artesano Real", Nueva York, "que haga
necesario renunciar a una sola frase de cualquier creencia, ni a abandonar
ninguna costumbre religiosa o a eliminar un dogma de fe. A nadie se le pide que
niegue la Biblia, o que cambie su relación con la Iglesia o a ser menos atento
a las enseñanzas de sus instructores y consejeros espirituales". [190]
"La Masonería en verdad contiene la medula de la Cristiandad". [191]
"Es un gran error el pensar que es un enemigo de la Iglesia". "No
se presenta a sí misma como un substituto de esa institución predestinada por
Dios". "Se presenta a sí misma como un asociado, como un aliado, como
un ayudante en la gran obra de la regeneración de la raza, del ennoblecimiento
del hombre". [192] En consecuencia, "negamos el derecho a la Iglesia
Romish (Romana) de excluir de su comunión aquellos de su grey que han tomado
responsabilidades en la Orden de la Francmasonería". [193] Aunque tales
protestaciones parecen ser sinceras e incluso muestran un elogiable deseo de sus
autores de no entrar en conflicto con la religión y la Iglesia, son desmentidos
por bien conocidos hechos. Indudablemente la Francmasonería y la religión
"cristiana" o "católica" no se oponen la una a la otra,
cuando los masones, algunos por error y otros hipócritamente entiende
"cristiano" o "católico" en el sentido Masónico
precedentemente descrito, o cuando la misma Masonería, equivocadamente, se
considera como una institución ortodoxa cristiana. Pero entre la
"Masonería" y la religión "cristiana" o
"católica", tomadas como verdaderamente son: entre la Francmasonería
"no-sectaria" y la Cristiandad o el Catolicismo "dogmáticos,
ortodoxos", hay una oposición radical. Es vano decir: aunque la Masonería
es oficialmente "no-sectaria", no impide a masones individuales el ser
"sectarios" en sus relaciones no Masónicas; ya que en su
"no-sectarismo" oficial, la Francmasonería necesariamente combate
todo lo que la Cristiandad contiene fuera de la "religión universal en la
que todos los hombres están de acuerdo", por consiguiente todo aquello que
es característico de la religión cristiana y católica. La Francmasonería
combate estos rasgos distintivos no sólo como superfluos y meramente
subjetivos, sino también como adiciones espurias que desfiguran la verdad
objetiva universal, que profesa. Ignorar Cristo y la Cristiandad, es
prácticamente rechazarlos como estructuras que no son esenciales.
Pero la Francmasonería va más lejos y ataca al Catolicismo
abiertamente. La "Voice" (Chicago), por ejemplo, en un artículo que
empieza: "no hay nada en la religión católica que sea adverso a la
Masonería", continúa,
porque la verdad es, que la Masonería encarna esa religión
en la que todos los hombres están de acuerdo. Esto es tan verdadero como que
toda religión verdadera, dondequiera que se encuentre, es en substancia la
misma. Ni está en él poder de ningún hombre ni Cuerpo de hombres el hacerlo
de otra manera. Doctrinas y formas de observancia conformes a la piedad,
impuestas por directores espirituales, pueden ser tan variadas como las
direcciones del viento; y como estos últimos pueden guerrear el uno con el otro
sobre la faz de la tierra entera, pero no son religión. Intolerancia y celo,
las suposiciones del clero, con todas sus innumerables invenciones para
amplificar e impresionar al mundo. . . son siempre las principales causas de
disputa, odio y venganza, que difaman y destierran a la religión y sus
inseparables virtudes, y provocan daño atroces, dondequiera que se encuentra la
humanidad en la tierra. El papado y el clero están tan unidos, que pueden ser
llamados lo mismo; la verdad es, que el primero no es ni más ni menos que un
caso especial del segundo, que es una forma particular de un principio vicioso,
que él mismo no es sino el resultado del orgullo de la autosuficiencia y del
deseo de poder. Nada de lo que se puede nombrar, es más repugnante al espíritu
de la Masonería, no hay nada en contra de lo que más cuidadosamente nos
defendamos, y esto ha sido siempre bien entendido por todos los maestros
expertos, y debe en verdad decirse, que tal es la sabiduría de las enseñanzas,
i.e. de la instrucción Masónica en las Logias, etc. [194]
Similares discusiones, que contienen en casi cada palabra un
ataque oculto o abierto en contra de la Cristiandad, abundan en las verdaderas
revistas y libros Masónicos de todos los países. El ex Gran Diácono J.C.
Parkinson, un ilustre Masón inglés, francamente confiesa: "Los dos
sistemas, el Romanismo y la Francmasonería, no son sólo incompatibles, sino
que se oponen radicalmente el uno al otro" [195] y masones americanos
dicen: "no haremos francmasón un hombre, hasta que sepamos que no es
católico". [196]
Con respecto a la lealtad hacia el "gobierno legal"
masones americanos pretenden que "en todas partes los Francmasones,
individual y colectivamente, son defensores fieles y activos de los gobiernos
republicanos o constitucionales". [197] "Nuestros principios son todos
republicanos". [198] "Fidelidad y Lealtad, y paz y orden, y
subordinación a las autoridades legales son los dioses tutelares de la
Francmasonería" [199] y francmasones ingleses declaran que, "la
lealtad de los masones ingleses es proverbial". [200] Estas protestaciones
de francmasones ingleses y americanos, en general, se consideran sinceras en lo
que concierne a sus gobiernos reales. Ni aun el revolucionario Gran Oriente de
Francia piensa en derrocar el orden político actual en Francia, lo que seria en
total conformidad con sus deseos. La pregunta es, si los francmasones respetan
un Gobierno legítimo en su propio y en otros países, cuando no esta inspirado
por principios Masónicos. En este aspecto tanto los francmasones ingleses como
los americanos, por sus principios y conducta, provocan el veredicto
condenatorio de la opinión pública ilustrada e imparcial. Hemos ya
precedentemente indicado el caprichoso Artículo II de los "Antiguos
Cargos", calculado para alentar la rebelión en contra de los Gobiernos que
no están de acuerdo con los deseos de la Francmasonería. La "Crónica del
Francmasón" no hace mas que expresar fielmente los sentimientos de la
Francmasonería angloamericana, cuando escribe:
Si afirmáramos que bajo ninguna circunstancia se ha
encontrado a un Masón dispuesto a tomar las armas en contra de un mal gobierno,
declararíamos solamente que, en momentos de prueba, cuando el deber, en el
sentido Masónico, para con el estado significa antagonismo al Gobierno,
habrían fracasado en el deber más alto y más sagrado de un ciudadano. La
rebelión en algunos casos es un deber sagrado, y nadie, sino un intolerante o
un necio, dirá, que nuestros compatriotas se equivocaron, cuando tomaron las
armas en contra del Rey James II. La lealtad a la libertad, en un caso de esta
clase, anula todas las otras consideraciones, y cuando rebelarse significa ser
libre o perecer, sería inútil insistir en que un hombre debe recordar
obligaciones que nunca se pensaron para robarlo de su condición de ser humano y
de ciudadano. [201]
Tal lenguaje satisfaría igualmente a todo movimiento
anárquico. Las declaraciones citadas se hicieron en defensa de masones
conspiradores españoles. Sólo una página más allá, la misma revista
Masónica inglesa escribe: "Ciertamente la Masonería italiana, que ha
rendido un tan inestimable servicio en la regeneración de este país tan
espléndido", "es digna de la alabanza más alta". [202]
"Una francmasón, movido por altos principios", dice la
"Voice" (Chicago), "asestaría justificadamente un golpe a la
tiranía y se asociaría con otros para obtener el necesario remedio, por medios
que ordinariamente no son justificables. La historia ofrece muchos casos de
actos que han sido justificados por eventos posteriores, y ninguno de nosotros,
masones o no, nos inclinamos a condenar los complotes tramados entre Paul
Revere, Dr. J. Warren y otros, en la antigua Taberna del Dragón Verde, el
cuartel general de la Francmasonería Colonial en Nueva Inglaterra, porque estos
complotes fueron inspirados por elevados propósitos y el resultado no sólo los
justifico, sino que coronó a esos héroes con la gloria". [203]
"Ningún francmasón" dijo Right Rev. H.C. Potter en el centenario del
Gran Capítulo del Arco Real, Nueva York, "puede honorablemente doblar la
rodilla delante de ningún potentado extranjero (ni siquiera delante del Rey
Edward VII de Inglaterra) civil o eclesiástico (el Papa) o ofrecer fidelidad a
ninguna soberanía extranjera, temporal o espiritual". [204] De esta
declaración es evidente que, según Potter, ningún católico puede ser Masón.
En conformidad con estos principios, francmasones americanos e ingleses apoyaron
a los lideres del movimiento revolucionario en el continente europeo. Kossuth,
que "había sido un líder en la rebelión contra la tiranía
austríaca", fue entusiásticamente recibido por masones americanos,
solemnemente iniciado en la Francmasonería en Cincinnati, el 21 de abril de
1852, y se le ofreció un generoso regalo como prueba de "que en el altar
de la Logia de San Juan el fuego del amor irradió tan intensamente, que
encendió con su luz incluso los más profundos apartados y las fortalezas
montañosas de Hungría". [205] Garibaldi, "el más grande francmasón
de Italia" [206] y Mazzini fueron también alentados por los francmasones
angloamericanos en sus empresas revolucionarias. [207] "El Masón
tenaz", dice la "Voice" (Chicago)", nunca será hallado
comprometido en conspiraciones o complotes con el propósito de derrocar y
subvertir un gobierno basado en los principios Masónicos de libertad y derechos
equitativos". [208] "Pero" declara Pike, "con lengua y
pluma, con todas nuestras influencias abiertas y secretas, con el dinero, y si
fuera menester, con la espada, promoveremos la causa del progreso humano y
laboraremos para conceder derechos políticos al pensamiento humano, darle
libertad a la conciencia humana (sobre todo de las 'usurpaciones' papales) y
derechos justos a la gente en todas partes. Dondequiera que una nación luche
por ganar o recuperar su libertad, dondequiera que la mente humana afirme su
independencia y las personas exijan sus derechos inalienables, allí irá
nuestra más cordial simpatía". [209]
VIII. ACCION DE LAS AUTORIDADES DEL ESTADO Y DE LA IGLESIA
Bastante curiosamente, el primer soberano que se unió y
protegió a la Francmasonería fue el Emperador católico alemán Francisco I,
fundador de la línea real de Austria, mientras que las primeras medidas contra
la Francmasonería fueron tomadas por Gobiernos Protestantes: Holanda, 1735;
Suecia y Ginebra, 1738; Zurich, 1740; Berna, 1745. En España Portugal e Italia,
medidas contra la Masonería fueron tomadas después de 1738. En Bavaria la
Francmasonería se prohibió en 1784 y 1785; en Austria 1795; en Baden 1813; en
Rusia 1822. Desde 1847 se ha tolerado en Baden, desde 1850 en Bavaria, desde
1868 en Hungría y España. En Austria la Francmasonería se prohibió porque,
tal como la Corte Superior de la Administración correctamente declaró el 23 de
enero de 1905, una asociación Masónica, aunque establecida de acuerdo con la
ley, "sería un miembro de una gran organización (internacional) (en
realidad regida por los 'Antiguos Cargos', etc. según los principios generales
y objetivos Masónicos), cuyos verdaderos reglamentos se mantendrían ocultos de
las autoridades civiles, de manera que no se puede controlar la actividad de los
miembros". [210] De hecho se da por sentado que los masones
Austro-húngaros, cualesquiera que fueran los estatutos que pudieran presentar
al Gobierno austríaco para obtener su autorización, continuarían de hecho a
tener al Gran Oriente francés como su verdadero modelo, y a los Hermanos
Kossuth, Garibaldi, y Mazzini como los héroes, que se esforzarían de imitar.
El decreto Prusiano de 1798 prohibió la Francmasonería en general, exceptuando
las tres antiguas Grandes Logias Prusianas que el protectorado sometía a un
estricto control por el Gobierno. Este decreto, aunque jurídicamente abrogado
por el decreto del 6 de abril de 1848, prácticamente, según una decisión de
la Suprema Corte del 22 de abril de 1893, debido a una interpretación errónea
de los órganos de la administración, permaneció en vigor hasta 1893. De igual
manera, en Inglaterra se aprobó una Acta del Parlamento, el 12 de julio de
1798, para la "supresión más eficaz de las sociedades establecidas para
sediciones y propósitos traicioneros y para evitar traiciones y prácticas
sediciosas". Por esta Acta las asociaciones y reuniones Masónicas en
general fueron prohibidas, y sólo las Logias existentes el 12 de julio de 1798,
y regidas según las antiguas reglas de la Masonería del reino fueron
toleradas, a condición de que dos representantes de la Logia debiesen tomar el
juramento, delante de los magistrados, de que la Logia existía y era regida tal
como el Acto ordenaba. [211] Durante el período 1827-34, se tomaron medidas en
contra de la Francmasonería en algunos de los Estados Unidos de América.
Acerca de los países europeos se puede declarar que, todos aquellos Gobiernos
que no se habían originado en el movimiento revolucionario, se esforzaron por
protegerse en contra de las sociedades secretas Masónicas.
La acción de la Iglesia esta resumida en las declaraciones
papales en contra de la Francmasonería desde 1738, las más importantes de las
cuales son:
Clemente XII, Const. "In Eminenti", 28 abril, 1738;
León XIII, "Annum ingressi", 18 marzo, 1902 (en
contra de la Francmasonería italiana);
León XIII, Encycl. "Etsí nos", 15 febrero, 1882;
León XIII, "Ab Apostolici", 15 octubre, 1890.
Estas declaraciones pontificales de la primera a la ultima
están en completa armonía, las últimas reafirman las primeras con los
desarrollos exigidos por el crecimiento de la Francmasonería y otras sociedades
secretas.
Clemente XII con precisión indica las razones principales
por las cuales las asociaciones Masónicas, según los puntos de vista
católico, cristiano, moral, político y social, deben ser condenadas. Estas
razones son:
El peculiar, "no-sectario" (en verdad,
anticatólico y anticristiano) carácter naturalista de la Francmasonería, por
el que teórica y prácticamente menoscaba la fe católica y cristiana, primero
en sus miembros y a través de ellos en el resto de la sociedad, crea
indiferencia religiosa y desprecio por la ortodoxia y la autoridad
eclesiástica.
El secreto inescrutable y el engañoso siempre cambiante
disfraz de la asociación Masónica y de su "obra", por la que
"hombres de esta especie entran como ladrones dentro de la casa y como
zorros maniobran para desarraigar el viñedo", "pervirtiendo el
corazon de los humildes", arruinando su bienestar espiritual y temporal.
Los votos de secreto y de fidelidad a la Masonería y a la
obra Masónica, que no pueden ser justificados en su propósito, su objeto, o su
forma, y no pueden, por consiguiente, causar ninguna obligación. Los juramentos
son condenables, porque el propósito y objeto de la Masonería son
"perversos" y censurables, y el aspirante, en la mayoría de los
casos, ignora la importancia o la magnitud de la obligación que él toma.
Además los "secretos" ritualisticos y doctrinales que son el objeto
principal de la obligación, según las autoridades Masónicas superiores, o son
naderías o ya no existen. [212] En ambos casos el juramento es un abuso
condenable. Incluso las maneras de reconocimiento Masónico, que se presentan
como el principal y único "secreto" indispensable de la Masonería,
están publicadas en muchos libros impresos. En consecuencia, los verdaderos
"secretos" de la Masonería, si tales hay, pueden sólo ser las
conspiraciones políticas o anti-religiosas como los complotes de las Grandes
Logias en los países latinos. Pero tales secretos, condenados, al menos
teóricamente, por los mismos masones angloamericanos, no harían el juramento u
obligación sino más inmoral y por consiguiente nulo e inválido. Por eso en
todo aspecto, los juramentos Masónicos no son sólo sacrílegos sino también
un abuso contrario al orden público que requiere de juramentos y compromisos
solemnes como el principal medio para mantener la veracidad y la lealtad en el
Estado y en la sociedad humana, y que, por tanto, no deben ser envilecidos ni
caricaturizados. En la Masonería se degrada el juramento aun más por su forma
que incluye las penalidades más atroces, por la "violación de
obligaciones" que ni siquiera existen; una "violación" que, en
verdad sería y en muchos casos es, un deber imperioso.
El peligro que tales sociedades representan para la seguridad
y la "tranquilidad del Estado" y para "la salud espiritual de las
almas", y por tanto su incompatibilidad con las leyes civil y canónica.
Porque aun admitiendo que algunas asociaciones Masónicas no persiguieran
ningún propósito contrario a la religión y al orden público, serían sin
embargo contrarias al orden público, porque por su misma existencia como
sociedades secretas basadas en los principios Masónicos, alientan y promueve la
fundación de otras sociedades secretas muy peligrosas y hacen difícil, si no
imposible, la acción eficaz de las autoridades civiles y eclesiásticas en
contra de ellas.
De los otros decretos papales sólo algunas declaraciones
características requieren el ser mencionadas. Benedicto XIV apela con la mayor
urgencia a los príncipes católicos y a los poderes civiles para obtener su
ayuda en la lucha contra la Francmasonería. Pío VII condena la sociedad
secreta de los Carbonari que, si no un vástago, es "seguramente una
imitación de la sociedad Masónica" y, como tal, ya incluida en la
condenación emitida contra ella. León XII deplora el hecho de que los poderes
civiles no hayan tomado en cuenta los primeros decretos papales y, en
consecuencia, que de las antiguas sociedades Masónicas hayan surgido sectas aun
más peligrosas. Entre ellas la "Universitaria" se menciona como la
más perniciosa. "Se debe considerar cierto", dice el papa, "que
estas sociedades secretas están enlazadas por el vínculo de los mismos
propósitos criminales". Gregorio XVI de la misma manera declara que las
desgracias de la época son principalmente debidas a la conspiración de las
sociedades secretas, y como León XII, deplora la indiferencia religiosa y las
falsas ideas de tolerancia propagadas por las sociedades secretas. Pío IX [213]
describe la Francmasonería como una organización insidiosa, fraudulenta y
perversa perjudicial para la religión y la sociedad; y condena nuevamente
"esta Masónica y otras sociedades semejantes, que difieren sólo en
apariencia, y que se unen constante y abiertamente o en secreto complot contra
la Iglesia o la autoridad legal". León XIII (1884) dice: "Hay varias
sectas, que aunque difieren en nombre, rito, forma y origen, están sin embargo
tan unidas por una comunidad de propósitos y por la similitud de sus
principales principios que no son verdaderamente mas que una con la secta
Masónica, que es una clase de centro, de donde todas ellas proceden y adonde
todas ellas regresaran". El propósito final de la Francmasonería es
"el derrocamiento de todo el orden religioso, político y social basado en
las instituciones cristianas y el establecimiento de un nuevo estado de cosas
según sus propias ideas y basado en sus principios y leyes de Naturalismo
puro".
En vista de estas varias razones a los católicos, desde
1738, les está, bajo pena de excomunión incurrida ipso facto y reservada al
papa, estrictamente prohibido entrar o promover de cualquier manera las
sociedades Masónicas. La ley ahora en vigor [214] pronuncia la excomunión en
"aquellos que entran en las sectas Masónicas o del Carbonarias u otras del
mismo tipo, que, abiertamente o en secreto, complotan en contra de la Iglesia o
autoridad legal y aquellos que de cualquier manera favorisan estas sectas o no
denuncia a sus jefes y miembros principales". Bajo este encabezado se debe
también hacer mención de la "Instrucción Práctica de la Congregación
de la Inquisición del 7 de mayo de 1884 [215] y de los decretos de los
Concilios Provinciales de Baltimore, 1840; Nueva Orleans, 1856; Quebec, 1851,
1868; del primer Consejo de las Colonias inglesas, 1854; y particularmente de
los Concilios Plenarios de Baltimore, 1866 y 1884. [216] Estos documentos se
refieren principalmente a la aplicación de los decretos papales según la
condición peculiar de las provincias eclesiásticas respectivas. El Tercer
Consejo de Baltimore, n. 254 sig., expone el método de determinar si si o no
una sociedad se debe considerar como incluida en la condenación papal de la
Francmasonería. En esto reserva la decisión final a una comisión que consta
de todos los arzobispos de las provincias eclesiásticas representadas en el
concilio, y, si no puede llegar a una conclusión unánime, refiere a la Santa
Sede.
Estos decretos papales y censuras en contra de la
Francmasonería han sido frecuentemente la ocasión de cargos erróneos e
injustos. La excomunión se interpretó como una "imprecación" que
maldijo a todos los francmasones y los condenó a la perdición. En verdad, una
excomunión es simplemente una pena eclesiástica, por la que los miembros de la
Iglesia deben ser disuadidos de cometer acciones que son criminales según la
ley eclesiástica. El papa y los obispos, por consiguiente, como fieles pastores
del rebaño de Cristo, no puede sino condenar a la Francmasonería.
Traicionarían, como Clemente XII declaró, sus deberes más sagrados, si no se
opusieran con todo su poder a la propagación insidiosa y a la actividad de
tales sociedades en los países católicos o con respecto a los católicos en
los países mixtos y protestantes. La Francmasonería promueve sistemáticamente
la indiferencia religiosa y socava las verdaderas Fe y vida, i.e., cristianas
ortodoxas y católicas. La Francmasonería es esencialmente Naturalismo y, en
consecuencia, opuesta a todo supernaturalismo. Acerca de algunas acusaciones
particulares de León XIII (1884) desafiadas por los francmasones, ej., el
carácter ateo de la Francmasonería, se debe observar, que el papa considera la
actividad de las sociedades Masónicas y similares en su totalidad,
aplicándoles el término que designa a la mayor parte de estas sociedades y
entre los Cuerpos Masónicos aquellos, que promueven los así llamados
"anticlericales", en realidad irreligiosos y revolucionarios,
principios de la Francmasonería lógicamente a sus ultimas consecuencias y
así, en verdad, son, tal como eran, los fortines avanzados y portaestandartes
del total e inmenso ejército anticatólico y anti-papal en la guerra mundial
espiritual de nuestra época. En este sentido también el papa, de acuerdo con
una visión bíblica y evangélica fundamental desarrollada por San Agustín en
su "De civitate Dei", así como el poeta Masónico Carducci en su
"Himno a Satanás", considera a Satanás como el jefe supremo
espiritual de este ejército hostil. De esta manera, León XIII (1884)
explícitamente declara:
Lo que decimos, debe ser entendido de la secta Masónica en
la acepción universal del término, ya que incluye a todas las sociedades
aparentadas y asociadas, pero no de las personas que son miembros. Puede haber
personas entre estos, y no pocos, que, aunque no libres de la culpa de haberse
comprometido ellos mismos en tales asociaciones, no son ellos mismos cómplices
en sus actos criminales ni están enterados del objetivo final que estas
asociaciones se esfuerzan por obtener. De la misma manera, es quizás posible
que, algunos de los varios Cuerpos de la asociación, no aprueben de ninguna
manera ciertas conclusiones extremas, que aceptarían consistentemente como
consecuencia necesaria de los principios generales comunes a todos, si no fueran
disuadidos por el carácter depravado de las conclusiones.
"La federación Masónica se debe juzgar no tanto por
los actos y cosas que ha llevado a cabo, sino por la totalidad de sus principios
y propósitos".
NOTAS
[1] The Freemason's Chronicle [La Crónica de La
francmasonería], 1908, I, 283, se le referencia frecuentemente en este
artículo como Chr.
[2] Concise Hist. [Breve Hist]., 109, 122.
[3] Gould, "Hist.", I, 378, 379, 410; II, 153 sigs.
siguientes
[88] Thorp, Ms., 1629, A. Q. C., XI, 210; Rawlinson, Ms.
1900, A. Q. C., XI, 22; Hughan, "Antiguos Cargos".
[89] Chr., 1875, I, 81.
[90] Jurisprudencia, 510, nota 1.
[91] Chr., 1885, I, 161.
[92] Chr., 1889, II, 58.
[93] Chr., 1883, II, 331.
[94] Mackey, "Jurisprudencia", 232 sig..
[95] Mackey, op. cit., 514 sigs.
[96] París, 1889; Amberes, 1894; La Haya, 1896; París,
1900; Ginebra, 1902; Bruselas, 1904; Roma, planeado para Oct., 1911.
[97] Chr., 1907, II, 119.
[98] Off. Bull., 1885, VII, 29.
[99] Mackey, "Enciclopedia", 1908, 1007 sig.:
"Anual de la Masonería Universal", Berna, 1909; "Mas. Libro del
Año 1909", Londres; "Kalendar für Freimaurer", Leipzig, 1909.
[100] I, 340.
[101] Chr., 1890, I, 99.
[102] Chr., 1900, II, 3.
[103] A. Q. C., XVI, 28.
[104] Chr., 1902, I, 167.
[105] (1), 105.
[106] (1), 819.
[107] (1), 355.
[108] (3), 128.
[109] (1), 218.
[110] Santuario Intimo I, 311.
[111] Oliver, Hist. Linderos, I, 128.
[112] Oliver, ibid., I, 146, 65; II, 7 sig.
[113] Clavel, Ragnon, etc.
[114] Pike, Mackey, etc.
[115] Pike (1), 771 sig.
[116] (4), 397.
[117] Pike (1), 698 sig., 751, 849; (4), IV, 342 sig..;
Mackey, "Simbolismo", 112 [sqq]., 186 [sqq].; también ver Preuss,
"Francmasonería americana", 175 [sqq].
[118] Mackey, "Diccionario", s. v. Phallus; Oliver,
"Signos", 206-17; V. Longo, La Mass. Specul.
[119] Ritual, I (primer) grado.
[120] Pike (3), 128.
[121] Pike (4), 141.
[122] Pike, ibid., 100 sig.
[123] (1), 291 sig.
[124] Pike (4), III, 81; (1), 291; Ragon, l. c., 76-86.
[125] (4), I, 288 sig.
[126] Ibid., III, 142 sig.
[127] Ibid., III, 146.
[128] Ibid., IV, 474 sig.
[129] Ibid., IV, 478.
[130] Ibid., IV, 476.
[131] Ibid., IV, 547.
[132] "Abogado Masónico" de Indianapolis, Chr.,
1900, I, 296.
[133] Chr., 1897, II, 83.
[134] (4), I, 271.
[135] Ibid., I, 280; (1), 516 sig.
[136] Chr., 1878, II, 28.
[137] (4), I, 311.
[138] Ibid., IV, 388 sig.
[139] Ibid, IV, 389 sig.
[140] (1), 849.
[141] Oliver, "Filosofía Teocrática", 355.
[142] Oliver, Hist. Landmarks [Linderos Hist.], I, 11, 21;
"Freemasons' Quarterly Rev"., I, 31; Casanova en Ragon, "Rit. 3r
Grado", 35.
[143] Pike (4), III, 68.
[144] Ibid., IV, 470, 479, 488, 520.
[145] Chr., 1880, II, 179.
[146] Ibid., 1892, I, 246. Para críticas semejantes ver
Chr., 1880, II, 195; 1875, I, 394.
[147] Gould, "Historia Breve" 419.
[148] Chr., 1893, I, 147.
[149] Chr., 1906, I, 202.
[150] "Nueva Edad", mayo, 1910, 464.
[151] "Acacia", II, 409.
[152] Ver Congrés Intern. de París, 1889, in "Compte
rendu du Grand Orient de France", 1889; Browers, "L'action,
etc.".; Brück, "Geh. Gesellsch. en Spanien";
"Handbuch"; artículos en distintos países ,etc.
[153] Ver "Rivista", 1909, 76 sigs.; 1908, 394;
"Acacia", 1908, II, 36; "Bauhütte", 1909, 143; "La
Franc-Maçonnerie démasquée , 1909, 93-96; "Compte rendu du Convent. Du
Gr. Or. de France", 21-26 Sept., 1908, 34-38.
[154] Handbuch, 3rd ed., II, 517.
[155] Gruber (5), 6; Ewald, "Loge und Kulturkampf".
[156] Ver Herold, No. 37 y 33 sigs.
[157] también ver Chr., 1889, I, 81 sig..
[158] "Que personne ne bougera plus en France en dehors
de nous", "Bull. Gr. Or"., 1890, 500 sig.
[159] Compte-rendu Gr. Or., 1903, Nourrisson, "Les
Jacobins", 266-271.
[160] Compte-rendu, 1902, 153.
[161] Compte-rendu Gr. Or. de France, 1902, 381.
[162] "Riv"., 1892, 219; Gruber,
"Mazzini", 215 sigs. and passim.
[163] Circular del Gran Oriente de Francia, 2 Abril, 1889.
[164] Ver "Chaîne d'Union", 1889. 134. 212 [sqq].,
248 [sqq]., 291 [sqq].; y los "comptes rendus" oficiales del Congreso
Masónico Internacional de París, 16-17 de julio de 1889, y del 31 de agosto, 1
y 2 de septiembre de 1900, publicados por el Gran Oriente de Francia, y los
"Comptes rendus des travaux" oficiales y regulares de este Gran
Oriente, 1896-1910, y la "Rivista massonica", 1880-1910.
[196] Chr., 1890, II, 347: ver también 1898, I, 83.
[197] "Voice" citado en Chr., 1890, I, 98.
[198] "Voice" en Chr., 1893, I, 130.
[199] "Voice" en Chr., 1890, I, 98.
[200] Chr., 1899, I, 301.
[201] Chr., 1875, I, 81.
[202] Chr., 1875, I, 82.
[203] Chr., 1889, I, 178.
[204] Chr., 1889, II, 94.
[205] "Keystone" de Filadelfia citado por Chr.,
1881, I, 414; la "Voice" de Chicago, [ibid]., 277.
[206] "Intern. Bol"., Berne, 1907, 98.
[207] Chr., 1882, I, 410; 1893, I, 185; 1899, II, 34.
[208] Chr., 1892, I, 259.
[209] Pike (4), IV, 547.
[210] Bauhütte, 1905, 60.
[211] Preston, "Ilustraciones de la Masonería",
251 [sqq].
[212] Handbuch, 3rd ed., I, 219.
[213] Alocución, 1865.
[214] Const. "Apostolicæ Sedis", 1869, Cap. ii, n.
24.
[215] "De Secta Massonum" (Acta Sanctæ Sedis,
XVIII, 43-47.
[216] Ver "Collect. Lacensis", III, 1875 y
"Acta et decr. Concil. plen. Balt. III", 1884.
OTRAS NOTAS. Las siguientes son las abreviaciones de los
términos Masónicos utilizados en este artículo: L., Ls., GL, GLs, GO, GOs,
Supr. Counc., GGs= Logia, Logias, Grandes Logias, Gran Oriente, Supremo Consejo,
Gr. Cuerpos, etc.
Abreviaciones de los más frecuentemente citados libros y
revistas: K.= Keystone (Filadelfia). V= "Voice" (de la Masonería),
más adelante: "Voz y Revista Masónicas" (Chicago). Chr.= "La
Crónica del francmasón" (Londres); A. Q. C.= "Ars Quatuor
Coronatorum". Transactions (Londres), la mejor revista científica
Masónica; Bauh.= Bauhütte; Sign.= "Signale fur die deutsche
Maurerwelt" (Leipzig); Enc., Cycl., Handb.= Enciclopedia, "Allgemeines
Handbuch der Freimaurerei" (Manual Universal de Francmasonería) Leipzig.
Esta última enciclopedia alemana, en sus tres ediciones, bastante diferentes la
una de la otra, pero todas ellas contienen información valiosa y precisa, son
consideradas incluso por críticos Masónicos ingleses y americanos (A. Q. C.,
XI, 1898, 64), y de lejos, como la mejor enciclopedia Masónico nunca publicada.
Clave para números: En el artículo precedente, un número
arábigo después del nombre de un autor de varios trabajos indica el trabajo
marcado con el mismo número en la bibliografía siguiente. Otros números se
deben considerar según las reglas generales seguidas a lo largo de la
ENCICLOPEDIA.
BIBLIOGRAFIA. La Crónica del francmasón -The Freemason's
Chronicle- (Chr.), de la que se han publicado dos volúmenes cada año en
Londres desde 1875, reproduce también en gran medida los artículos principales
publicados por los mejores periódicos Masónicos americanos, ofrece el mejor y
más autorizado estudio general de la Francmasonería angloamericana. R. FR.
GOULD lo describe así: "Un periódico Masónico de primera clase"
(Chr.,I,1893, I, 339). El autor del principio Masónico que hemos citado es el
difunto ALBERTO PIKE, Gran Comendador de la Madre -[Padre] Supremo Consejo
(Charleston, Carolina del Sur--Washington), reconocido como la más gran
autoridad en todos los asuntos Masónicos. Según NORTON "el renombrado
Hermano PIKE (Chr., 1888, II, 179)generalmente reconocido como la mejor
autoridad en jurisprudencia Masónica en América" (Chr., 1876, II, 243).
Según el Gran Orador ROBERT (Territorio indio) él "fue el más grande
erudito y escritor Masónico de este (XIX) siglo, cuyo nombre ha sido una
palabra familiar dondequiera que la Masonería es conocida" (Chr., 1893, I,
25). según la Nueva Edad, Nueva York, fue "considerado como la principal
figura de la Francmasonería del mundo" (1909, II, 456), "el
francmasón más grande del Siglo XIX", "el Profeta de la
Francmasonería" (1910, I, 52). "Su gran obra -- su Magnum Opus --
como la llamó", dice la Nueva Edad (1910, I, 54), "fue Los Rituales
del Rito Escocés, tal como fueron corregidos y espiritualizados por él".
Y su libro ., frecuentemente citado por nosotros, es muy recomendado a todos los
masones que buscan información seria y segura, por los famosos eruditos
Masónicos TEMPLE (Bruselas) y SPETH, el difunto secretario de las sabias Logias
Quatuor-Coronati de Londres (Chr., 1888, I, 389). Las cartas circulares de PIKE,
según el Boletín del Consejo Supremo de Bélgica (1888, 211) eran
"verdaderos códigos de la Sabiduría Masónica". El bien conocido
Hermano inglés. YARKER, 33, dice: "El difunto A. PIKE . . . fue s in duda
un Papa Masónico, que guió con cuerdas de marionetas a todos los Supremos
Consejos del mundo, incluyendo a los Supremos Consejos de Inglaterra, Irlanda y
Escocia, el primero de los cuales incluía al Príncipe de Gales (ahora Rey
Eduardo VII) Lord Lathom y otros Pares, que estaban en alianza con él y en real
sumisión" (A. E. WAITE, Culto al Demonio en Francia, 1896, 215). "El
Handbuch alemán (2a ed., 1879, IV, 138) llama a PIKE: "El supremo General
de la Orden", y T.G. Findel, el historiador alemán de la Masonería:
"el rey sin corona de los Grados Superiores" (Bauhütte, 1891, 126).
Publicaciones Masónicas. Enciclopedias: MACKEY, (1)
Enciclopedia de la Francmasonería (Londres, 1908), incluso esta mas reciente
edición, según las autoridades americanas, es completamente anticuada y de
poca mejora sobre la de 1860; IDEM, (2) Léxico de la Francmasonería (Londres,
1884); OLIVER, Dict. de la Francmasonería Simbólica (Londres, 1853);
MACKENZIE, La Real Encicl. Masónica [Royal Masonic Cycl.] (1875-7); WOODFORD,
Kenning, Cycl. (1878); LENNING, Encycl. der Freimaurerei (1822- 1828); IDEM AND
HENNE AM RHYN, Allgemeines Handbuch der Fr., 2a ed. (1863-79); FISCHER, Allg.
Handb. d. Fr., 3ra ed. (1900); estas ediciones contienen información valiosa y
responden a los requisitos científicos mucho más que todas las otras
enciclopedias Masónicas (A. Q. C., XI, 64); STEVENS, Enciclopedia de
Fraternidades [Cycl. Of Fraternities] (Nueva York, 1907).
Ley y Jurisprudencia Masónicas: Las Constituciones de los
francmasones, 1723, 1738; Neues Constitutionen Buch, etc. (1741); DE LA TIERCE,
Histoire, Obligations, et. Statuts, etc. (Francfort, 1742); OLIVER,
Jurisprudencia Masónica (1859, 1874); CHASE, Compendio de Ley Masónica (1866);
MACKEY, Libro de Texto de Jurisprudencia Masón. (1889); VAN GRODDECK, etc.,
Versuch einer Darstellung des positiven innern Freimaurer. Rechts (1877), el
mejor estudio general de leyes Masónicas de todos los países.
Históricos: ANDERSON, Hist. de la Francmasonería en la
primera edición y traducciones del Libro de Constituciones (muy poco confiable,
aun después de 1717); PRESTON, Ilustraciones de la Masonería (1772), ed.
OLIVER (1856), aunque no fiable en algunos particulares históricos, contiene
mucha información valiosa de carácter histórico y ritualistico; FORT, Hist.
Inicial y Antigüedades de la Francmasonería (Filadelfia, 1875); ROWBOTTOM,
Origen de la Francmasonería tal como se manifiesta por la Gran Pirámide
(1880); HOLLAND, Francmasonería desde la Gran Pirámide históricamente
ilustrada (1885); CHAPMAN, La Gran Pirámide, etc. (1886); WEISSE, El Obelisco y
la Francmasonería, según los descubrimientos de Belzoni y Gorringe (Nueva
York, 1880); KATSCH, Die Entstehung und wahre Endzweck der Freimaurerei (1897);
FINDEL, Historia de la Francmasonería (1861-2; 1905), traducido y revisado por
LYON, 1869; influyente en la propagación de más precisas nociones históricas
entre los masones; GOULD, Hist. de la Francmasonería (3 vols., 1883-1887),
ahora reputado como el mejor trabajo histórico sobre la Francmasonería;
CHETWODE CRAWLEY, Comentaria Hibernica (1895-1900); HUGHAN, Origen del Rito
inglés de la Francmasonería (1884); Los Antiguos Cargos de los francmasones
británicos (Londres, 1872; 1895); KLOSS, Gesch. der Fr. in Engl., Irland und
Schottland 1685-1784 (1847); BOOS, Gesch. der Freimaurerei (1896); HASCALL,
Hist. de la Francmasonería (1891); Hist. Inicial y Transacciones de los masones
de Nueva York (1876); McCLENACHAN, Hist. de la Frat. en Nueva York (1888-94);
ROSS ROBERTSON, Hist. de la Francmasonería en Canadá (1899); DRUMMOND, Hist. y
Bibliogr. Memoranda y Hist. de iymb. y Masonería del Arca Real en los EE.UU.;
Suplemento a GOULD, Hist. (1889); THORY, Annales, etc., du Grand Orient de
France (1812); KLOSS, Gesch. der Freimaurerei in Frankr. (1852-3); JOUAST, Hist.
du Grand Orient Fr. (1865); LEWIS, Gesch. d. Freimaurerei i. Oesterreich (1861);
ABAFI, Gesch. d. Freimaurerei in Oesterreich-Ungarn (1890 sigs.), Principios,
Espíritu, Simbolismo de la Francmasonería. Fuentes principales:- Las
Constituciones de los francmasones, 1723 y 1738; HUTCHINSON, Espíritu de la
Francmasonería (1775); TOWN, Sistema de la Masonería Espec. (1822, Nueva
York); OLIVER, Antigüedades de la Francmasonería (1823); La Estrella en el
Este (1827); Señas y Símbolos (1830, 1857); PIKE, (1) Morales y Dogma del A.
A. Rito Escocés de la Francmasonería 5632 (1882); IDEM, (2) El Libro de las
Palabras 5638 (1878); IDEM, (3) El Porche y la Cámara de en medio. Libro de la
Logia 5632 (1872); IDEM, (4) El Santuario Interior (1870-79); KRAUSE, Die drei
ältesten Kunsturkunden der Frmrei (1810), todavía muy estimado, a pesar de
errores históricos, como una apreciación crítica de la Francmasonería;
FINDEL (la mejor autoridad alemana), Geist und Form der Fr. (1874, 1898); IDEM,
Die Grundsötze der Fr. im Volkerleben (1892); IDEM, Die moderne Weltanschauung
und die Fr. (1885); IDEM, Der frmische Gedanke (1898); Bauhütte (1858-1891) y
Signale (1895-1905).
Publicaciones antimasónicas: De 1723-1743, La
Francmasonería inglesa y ANDERSON, Historia, fueron ridiculizadas en muchas
publicaciones (GOULD, 2, 294, 327); contra la Francmasonería francesa
aparecieron: L'Ordre des francmasones trahie 1738 (A. Q. C., IX, 85) y Le Secret
des Mopses révélé (1745); Sceau romptu (1745); con la ocasión de la
Revolución francesa: LEFRANC, Le voile levé (1792). En los Estados Unidos el
movimiento antimasónico empezó en 1783: CREIGH, Masonería y AntiMasoneria
(1854); STONE, Cartas sobre la Masonería y la AntiMasoneria (1832); PENKIN,
Caída de la Masonería (1838) Catalogo de libros antimasónicos (Boston, 1862);
Sechs Stïmmen über geheime Gesellschaften und Frmrei (1824); ECKERT, Der
Frmrorden in seiner wahren Bedeutung (1852); HENGSTENBERG, Die Frmrei und das
evang. Pfarramt (1854-56); Civiltà Cattolica desde 1866; NEGRONI, Storia
passata e presente della setta anticristiana ed antisociale (1876); MENCACCI,
Memorie documentate della rivoluzione italiana (1882); RINIERI, Cozetti Masonici
(1900-01); ENIGMA, La setta verde (1906-7); GRUBER, Mazzini; Massoneria e
Rivoluzione (1901), retraza la obra revolucionaria de la Masonería italiana
desde 1870 hasta 1900; GAUTRELET, La Franc-maçonnerie et la Revolución (1872);
JANET, Les sociétés secretes et la société 3ra ed., 1880-83), el mejor
estudio general de la obra revolucionaria de las sociedades secretas en todos
los países; BROWERS, L'Action de la Franc-m. dans l'hist. moderne (1892);
LEROUSE, La Franc-m. sous la 3e République (1886); COPIN-ALBANCELLI, La
Franc-m. (1892); GOYAU, La Franc-m. en France (1899); NOURRISSON, Le club des
Jacobins (1900); IDEM, Les Jacobins au pouvoir (1904); BIDEGAIN, Le Grand Orient
de France (1905); NEUT, La F.-m. soumise au grand jour de la publicité (1866),
contiene valiosos documentos sobre la Masonería francesa, belga, y alemana;
MALLIE, La Maçonnerie Belge (1906), documentos sobre la más reciente actividad
política de la Masonería belga; DE LA FUERTE, Historia de las Sociedades
secretas antiguas y modernas en España, etc. (1870-71); BRÜCK, Die geheimen
Gesellschaften in Spanien (1881); TIRADO Y ROYAS, La Masonería en España
(1892- 3); DE RAFAEL, La Masonería pintada por si misma (1883); PACHTLER, Der
stille Krieg gegen Thron und Altar (1876); BEUREN (M. RAICH), Die innere
Unwahrheit der Frmrei (1884); GRUBER, (4) Die Frmrei und die öffent. Ordnung
(1893); IDEM, (5) Einigungsbestrebungen, etc. (1898); IDEM, (6) Der
"giftige Kern", etc. (1899); IDEM, (7) Frmrei und Umsturzbewegung
(1901); Streifzüge durch das Reich der Frmrei (1897); EWALD, (1899); OSSEG, Der
Hammer d. Frmrei, etc. (1875); W. B., Beiträge zur Geschichte der F. In
Oesterreich (1868); Die Frmrei in Oesterreich Ungarn (1897). En Polonia:
MICHALOW, Die geh. Werkstätte der Poln. Erhebung (1830; 1877); ZALESKI, O
Masonii w Polsce 1738-1820 (Cracovia, 1908); sobre la Masonería anglosajona y
francesa ver PREUSS, Un Estudio sobre la Francmasonería americana (San Luis,
1908), una cuidadosa discusión basada en los trabajos normales de Mackey y
PIKE.